Una gran mayoría de las empresas
que aparecen en la lista de las quinientas de la acreditada revista Fortune son sociedades
multinacionales, organizaciones que realizan operaciones en más de dos naciones, en
forma simultánea. Sin lugar a dudas que las operaciones o negocios mundiales han existido
desde hace mucho tiempo, siglos; pero el fenómeno de las multinacionales es una visión
corporativa reciente. Han surgido como consecuencia del proceso económico globalizado.
Estas corporaciones implementan operaciones en todo el globo terráqueo con la finalidad
de diseñar estrategias universales. Han dejado a un lado sus fronteras nacionales para
buscar en el mundo el país que les ofrezca las mejores ventajas competitivas. Esto ha
traído como consecuencia que las funciones de fabricación, ensamblado, ventas y las
restantes actividades se ubican de tal manera que representan para dichas multinacionales
ventajas en el mercado. Ejemplo de estas operaciones se puede observar en el caso de una
fotocopiadora tal vez sea diseñada en Norteamérica, sus elementos de microprocesamiento
sean producidos en Taiwán, su protector o caja manufacturada en el Japón, ensamblada en
Corea del Sur y de ahí, vendida en tiendas del mundo entero.
Estas nuevas realidades universales han llamado la atención a un
número considerable de especialistas en asuntos mundiales y llevan más de una década
diciendo que el mundo se ha convertido en un pueblo universal. Basan su
apreciación por cuanto los medios de transportes y las comunicaciones tales como los
aviones supersónicos, las redes internacionales de teléfonos y computadoras y
transmisiones mundiales de noticias vía satélite, traen como consecuencia que hablar o
visitar a personas en otros continentes resulte mucho más fácil que a nuestros
antepasados de hace una centuria visitar amigos en un pueblo cercano. La distancia y las
fronteras nacionales están desapareciendo como obstáculo importante para las
transacciones comerciales.
Este nuevo modelo de economía mundial representa un gran desafío para
los líderes de las multinacionales, por cuanto nunca antes lo habían enfrentado, debido
a que sus actividades operacionales siempre estaban limitadas por las fronteras
nacionales. Hoy día como consecuencia de ese proceso de globalización se encuentran con
valores y las costumbres primordiales características de cualquier país en donde abren
operaciones. Se encuentran ante distintos sistemas jurídicos y políticos. Diferentes
escenarios económicos y de políticas fiscales. Esto conlleva a que los líderes de esas
multinacionales tienen que aprender a entender las distintas culturas nacionales, sus
valores y las prácticas fundamentales características de cada país en donde tienen
operaciones, las cuales en la mayoría de los casos no se parecen en nada a aquellas en
las que han pasado gran parte de su vida. Existen muchos ejemplos sobre estos procesos de
transculturización y uno de ellos es Euro Disneyland, construido por Walt Disney Co. Es
obvio que los franceses y estadounidenses son diferentes, por ello administrar con éxito
el Parque de Francia, ha reclamado que se adopten prácticas diferentes a las de Estados
Unidos. Entonces es necesario insistir en el aprendizaje de la dinámica del
comportamiento en un contexto global.
Esta realidad la refleja el IESA, cuando en su obra titulada
"Éxito Gerencial y Cultura" trae a colación el pensamiento del Dr. A. Laurent
(1997), sobre la cultura y sus implicaciones organizacionales, expresando lo siguiente: "Aprender
a partir de las diferencias culturales y ser capaces de construir con base en estas
diferencias, exige reconocer que no hay tal cosa como una teoría organizacional única o
un arte de gerenciar universal". Esto representa un gran reto de
aprendizaje para los altos ejecutivos de las empresas multinacionales, por cuanto tienen
que aprender a negociar en mercados foráneos, que en la mayoría de los casos están
presentes otras personas de otras latitudes. Es un escenario cultural totalmente diferente
a los representantes de los países de origen que en ese momento están negociando. Estos
actores piensan y actúan de manera diferente a la que en forma individual cada cual está
acostumbrado. Por otra parte la no existencia de un lenguaje en común es un obstáculo
muy importante; pero definitivamente no es el único.
Una de las preguntas más difícil de responder para los expertos en comportamiento
humano en las organizaciones multinacionales es la siguiente: ¿Se están estandarizando
las diferentes culturas nacionales?. Estos especialistas tratan de contestar a esta
interrogante con la siguiente afirmación: la creación de un verdadero "poblado
universal" está minimizando la importancia por la preocupación de las diferentes
culturas. ¿Puede ser cierta esta afirmación?. ¿En verdad se están estandarizando las
diferentes culturas nacionales?. Los investigadores sobre este delicado asunto, creen que
en un sentido, si lo están haciendo. Los resultados de algunas de dichas investigaciones
han demostrado que las estrategias, estructuras, tecnologías y comportamiento humano en
las organizaciones tienen cada día mayor grado de semejanza. Aún persiste, como es
natural, la diferencia entre las diversas personas que integran las organizaciones
multinacionales. Es decir, que la cultura nacional de los ejecutivos de esas
corporaciones, sigue siendo un componente medular para modelo para el comportamiento
organizacional. Los resultados de las investigaciones realizadas sobre este tema,
concluyen que la cultura nacional explicaba que alrededor del cincuenta por ciento de las
diferencias de actitudes y de comportamiento de los empleados, están fundamentadas en las
creencias y valores de sus culturas originales.