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LOS SISTEMAS EDUCATIVOS Y LA FORMACIÓN
DEL TALENTO HUMANO ALTAMENTE CALIFICADO

“Lo peor es educar por métodos basados en
el temor, la fuerza, la autoridad, porque se
destruye la sinceridad y la confianza, y
sólo se consigue una falsa sumisión”.
A.    Einstein

En los últimos tiempos, es fácil encontrar (en informes y conclusiones de jornadas internacionales) indicaciones directas a la importancia de la educación y la formación continua de cara a satisfacer -determinadas ya, o desconocidas hoy- necesidades del individuo de manera que les permitan un mayor ajuste personal a una sociedad en cambio permanente y veloz.
En la actualidad, el grado de desarrollo de una sociedad se sustenta en el nivel de conocimiento que posee. El conocimiento permite influir proactivamente sobre su entorno natural, social, económico y político, con el fin de obtener beneficios y bienestar social. A escala mundial, se ha venido dando una correlación entre el nivel de “estado intelectual” de los países y su “grado desarrollo”, concebida en términos integrales, la cual se consolida en la calidad de vida de sus habitantes.
De la misma manera, a través de la evolución de las civilizaciones, se ha observado que la única vía para obtener y mantener condiciones apropiadas y sostenibles para el desarrollo integral de las sociedades, incluyendo su desarrollo económico – principalmente en lo atinente a competitividad–, ha sido a partir de la creación y utilización adecuada del conocimiento generado y disponible. Este fenómeno se ha intensificado en los últimos 50 años.
Las capacidades de una sociedad, surgidas de la educación y fortalecidas con la formación de alta calidad en todos los niveles de los sub-sistemas educativos son fundamentales para crear nuevos avances científicos y tecnológicos; para aprovechar los cambios que de allí se generen, e insertarse activamente en los nuevos paradigmas; y para acoplar ese conocimiento a las condiciones internas. El estrecho vínculo que debe existir entre el sistema de educación superior, los centros de investigación y el sector productivo –ausente totalmente en la Venezuela actual–, hacen parte de la misma cadena de creación y manejo de conocimiento cuyo fin último es el beneficio social.
A lo largo de las últimas décadas, se ha puesto en escena la discusión sobre la importancia de la atención a la infancia por considerar que su desarrollo es vital para la cualificación del bienestar de las familias y la sociedad en general. Este reconocimiento del importante papel del desarrollo infantil temprano en el proceso humano lleva a pensar en el rol de la formación universitaria del talento humano encargado de la adecuada atención a la niñez –personal docente– durante los primeros años de vida. Los resultados de investigaciones y evaluaciones –en otras naciones, no en Venezuela– en la primera infancia revelan cambios en los contextos y por lo tanto en la manera en que el desarrollo infantil está ocurriendo, atribuible, a su vez, a los nuevos escenarios en que se debate el desarrollo económico y social en el mundo actual.
En la última década, en Venezuela es preocupante la falta de importancia que se le ha dado al sub-sistema de educación inicial, por cuanto en la memoria y cuenta entregada por el Ministro de Educación en abril pasado y de las mismas cifras del Instituto Nacional de Estadística y de acuerdo a investigaciones realizadas por el Profesor Robert Rodríguez (UPEL e IPC): “Sólo dieciocho de cada cien niños que ingresan al preescolar culminan el bachillerato”.
Estos argumentos hicieron pensar en la necesidad de comprender cómo se está formando el talento humano en educación inicial para enfrentar dichos cambios, desde un enfoque de derechos, reconociendo la tendencia creciente a la inscripción de niños y niñas en las ofertas institucionales a edades cada vez más tempranas y la necesidad de promover y garantizar los derechos de la infancia.
De acuerdo a otros resultados de la investigación realizada por el antes mencionado Prof. Rodríguez, la desatención del Estado con los jóvenes que van a la educación básica, media y diversificada es dramática por cuanto: “estructuralmente el sistema no los puede absorber porque se tendría que construir cinco mil nuevos liceos”.
En Latinoamérica, hasta el momento, el Talento Humano Altamente Calificado no ha tenido el desempeño esperado. Varios de los argumentos que se esgrimen públicamente son: primero, son escasas las aplicaciones industriales que han desarrollado, medido fundamentalmente por patentes y por la relación academia – sector productivo; segundo, es poca o nula su incidencia en la definición de políticas nacionales o regionales; tercero, el aporte que hace en la solución de los grandes problemas nacionales es poco conocido y difundido; cuarto, en bastantes ocasiones no cuentan con la infraestructura y/o condiciones básicas en los laboratorios para que sus conocimientos puedan ser desarrollados; quinto, participan en pocas redes y su impacto es de poco conocimiento para el país; y sexto, mucho de este talento se queda fuera sin vínculos reales con la academia y el sector productivo nacional.
El sistema educativo en cualquier país de esta “aldea planetaria” debe garantizar la formación y reafirmación de las siguientes competencias a las personas: autonomía, capacidad de adaptarse a los cambios permanentes y de enfrentarse -sin cesar- a nuevos desafíos, por medio de una formación polivalente y amplia. Cualidades estas que en Venezuela se han desarrollado muy poco y con la nueva Ley Orgánica de Educación, nunca se lograran.
De las ideas y conceptos expuestos en los párrafos anteriores, de la baja calidad educativa en todo el sub-sistema educativo venezolano, la falta de dotación de los materiales educativos, la pésima infraestructura física de los centros educacionales en todos los niveles, el incremento significativo de la matrícula estudiantil en todo los estratos del sub-sistema educativo, hacen creer que se está pagando en los actuales momentos las consecuencias de tanta improvisación educativa.
BAJO ESTAS REALIDADES VALDRÍA LA PENA PREGUNTARSE: ¿ESTÁ VENEZUELA FORMANDO EL TALENTO HUMANO ALTAMENTE CALIFICADO Y COMPETITIVO QUE PUEDA TENER ÉXITO EN ESTE MUNDO GLOBALIZADO? ¿ESTÁN CONSTRUYÉNDOSE LAS EDIFICACIONES NECESARIAS Y SE ESTÁN DOTÁNDO APROPIADAMENTE? ¿ESTÁN DÁNDOSE LAS SEÑALES QUE DEBERÍAN INDICAR QUE EXISTE UNA PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA ENCAMINADA A LA SOLUCIÓN REQUERIDA?