Cada día son más cambiantes las estrategias y técnicas de
aprendizaje. Los procesos del entorno interactivo y de la experiencia directa reclaman un
espacio muy específico y determinante dentro de los diferentes campos del rendimiento
tanto académico como industrial. Por supuesto con el reto que se le presenta a la
humanidad actual y del tercer milenio, es abandonar totalmente los procesos de aprendizaje
caducos y en vez de ello buscar métodos novedosos que garantizan la capacidad de aprender
entre dos y cinco veces más rápido y sin sufrir de ningún estrés, y sobre todo lo más
importante es recordar lo aprendido. Esto se puede conseguir por medio del
superaprendizaje.
Refiriéndose a la revolución del poder mental de alta tecnología,
los tratadistas S. Ostrander y L. Schroeder (1996), se hacen las siguientes preguntas, con
sus respectivas respuestas "....¿Con sólo pulsar un interruptor puedes
incrementar tu inteligencia hasta niveles de genialidad? ¿Puede una máquina
proporcionarte supermemoria?. La respuesta es: ¡SI!. No se trata de ciencia ficción. Es
un hecho científico..." Agregando dichos autores algunos comentarios
como los siguientes: "...Las máquinas que aumentan el coeficiente
intelectual, restauran la memoria perdida, curan discapacidades mentales, reparan el
cerebro dañado, librando las adicciones, generan optimismo, e incluso cambian la
predisposición genética...Han llegado..." Por otra parte el Dr. R. A.
Wilson reconoce que el punto más revolucionario e impactante en los cambios de la tierra,
están directamente relacionados con las nuevas generaciones de las máquinas mentales.
Por otra parte, uno de los asesores del departamento de Defensa de los Estados Unidos, el
Dr. Beck, que junto con otros tuvo la responsabilidad de crear estos "insólitos
aparatos" las describe de la siguiente manera: " .... una de las más
fascinantes historias psico-políticas que jamás saldrán a la luz pública...".
Es decir se podría estar frente a una nueva perspectiva desde el punto de vista del poder
mental, lo cual puede representar el éxito en la guerra del conocimiento.
Dentro de los tiempos de experimentación de esta revolución mental
por medio de estas máquinas, han habido como es natural aspectos negativos y por
supuestos también positivos. En el primero de los grupos se puede mencionar la demanda
que ganaron los canadienses frente a la CIA y a su propio gobierno, por cuanto sin
saberlo; fueron "individuos de ensayo" en algunos centros de salud administrados
por ese organismo de inteligencia norteamericano y frente al mismo gobierno canadiense,
por cuanto en dicho experimento ¡LES BORRARON LA MEMORIA!
Los rusos durante muchos años usaron los campos electromagnéticos
dirigidos a los individuos, que dependiendo de la frecuencia podían producir diferentes
estados anímicos, tales como: depresión, ansiedad, estrés, tendencia al suicidio, así
como algunos estados patológicos como: desfasar el proceso normal del pensamiento, hasta
acabar con los órganos de transmisión de las neuronas, borrar parcial o totalmente la
memoria. Los rusos con estos experimentos así como en el mundo occidental, obtuvieron
información cartografiada de las diferentes frecuencias que influyen directamente en la
memoria, las emociones, el poder mental y por supuesto la consciencia misma.
No todo fue negativo. Los investigadores rusos por medio de dichas
experimentaciones lograron descubrir que existen formas y métodos para desarrollar la
memoria y administrar aún con mayor éxito, las reservas mentales no utilizadas por el
hombre. Por supuesto estos logros obtenidos por la Unión Soviética, estimuló a las
agencias de inteligencia del mundo occidental, para que se introdujeran en este mundo, con
máquinas y equipos extraídos secretamente y lo utilizaron en laboratorios y hospitales
de Norteamérica de "Top Secret" y por supuesto: ¡Funcionaron!. Muchos de estos
resultados han sido administrado científicamente en la NASA y se ha obtenido mucho
éxito.
Entre tanto el doctor Robert Becker, del hospital VA de Siracusa,
mundialmente conocido, descubrió por medio de sus investigaciones que la
electroestimulación del cuerpo puede generar órganos y reparar los huesos, además de
conseguir que vuelvan a crecer.
En el campo de esta nueva tecnología estos "insólitos
aparatos" están identificados como: "bio-baterías" o "rejuvenecedor
mental/corporal". De acuerdo a los investigadores de esta nueva era entre ellos el
doctor Edgar Cayce, recomiendan que todos deberíamos utilizar las
"bio-baterías", por cuanto mantienen la mente y el cuerpo totalmente "a
punto". La humanidad a partir de la década de los ochenta comenzó a pensar acerca
de este prometedor e innovador campo de la medicina energética, bioelectricidad,
acupuntura, energías sutiles y vibracional, abriéndose nuevos caminos para curar y
rejuvenecer.
El especialista en esta materia M. Hutchison, acerca de la utilización de estos
equipos para poner en forma las facultades mentales dice los siguientes refiriéndose al
entrenamiento y desarrollo mental: "...un día, las máquinas mentales
podrían ser, en el terreno del entrenamiento mental, los análogos del Nautilus, o los
contrapuntos del esquí de fondo..." . Previendo que las personas
incrementarían sus procesos de neurotransmisores y estimulantes cerebrales con sus
máquinas mentales domésticas, de la misma forma que ahora hacen ejercicios físicos en
sus casas con diferentes maquinarias y equipos.