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JÓVENES EMPRENDEDORES

"La misión de Jóvenes Emprendedores
de Venezuela: Generar en niños, niñas
y jóvenes el espíritu emprendedor que
les permita alcanzar sus metas en
un marco de responsabilidad y libertad"
J.E.V

La palabra emprendedor no es nueva proviene del francés "entrepreneur", que en dicho idioma significa (pionero), siendo utilizada inicialmente con la intención de referirse a los aventureros –como Colón, que se venía al Nuevo Mundo, sin saber que iba a conseguir–. A través de la evolución de la historia de la humanidad existe esa misma inquietud hacia la incertidumbre de lo que puede caracterizar a los emprendedores. Más adelante se identificaba a las personas que querían comenzar una empresa, y este término fue asociado con empresarios innovadores y creativos, que por medio de la implementación de un cambio transforman la realidad.

En este orden de ideas como consecuencia de tantos movimientos a nivel mundial, los jóvenes de Venezuela en estos días han querido demostrar entre otras cosas lo siguiente: "Nuestra labor está dirigida a generar ciudadanos emprendedores responsables, a alfabetizar financieramente; creamos mecanismos de apoyo para fomentar en niños, niñas y jóvenes la permanencia en la escuela, prevención contra el uso ilícito de sustancias adictivas; llevamos el mundo real a la escuela, abriendo para la juventud una amplia perspectiva del campo laboral, de la ética en los negocios". Estos jóvenes emprendedores están reclamando de los líderes nacionales –tanto públicos como privados- la posibilidad de implementar exitosamente los estilos: innovador, flexible y dinámico, la capacidad de asumir riesgos, creativo y orientado al crecimiento personal en un escenario totalmente democrático.

La Nación debe garantizar por medio del sub-sistema de educación una enseñanza hacia el emprendimiento –es decir jóvenes con deseos de surgir y de ser empresarios-, este modelo de educación hacia el "emprendimiento", debe buscar apoyo de los empresarios exitosos y que de una u otra forma ayuden a formar jóvenes exitosos con una clara visión de futuro que le garanticen un ejercicio profesional libre e integral. A nivel de la formación de aula, estos jóvenes emprendedores, no requieren la repitencia de los discursos acumulados de los profesores que por mucho tiempo vienen diciendo lo mismo. Aspiran y quieren que los modelos de enseñanza sean cambiados por uno más activo, que en verdad sea motivador por medio de una gerencia de aula diferente y que se alejen de la cotidianidad. Reclaman de estos nuevos procesos que sirvan para estimular el emprendimiento deben relacionar la teoría con la práctica, en consecuencia los profesores, maestros o facilitadores, independientemente del nivel donde estén trabajando deben garantizar la transferencia entre la teoría expuesta y la teoría en uso.

Los jóvenes emprendedores –en estos momentos están reclamando- que muchas cosas deben cambiar. Entre esas transformaciones figuran las universidades nacionales: autónomas y experimentales –apoyadas por el gobierno- las cuales deben reafimar y profundizar sus líneas de investigación, por medio de las teorías de emprendimiento, de análisis estratégicos, de un sistema de comunicación efectivo y eficiente e incluso establecer las maneras de gestionar las diferentes inteligencias. Basado en esta serie de expectativas están reclamando que los profesores estimulen la creatividad y la nueva forma de pensar, por medio de un modelo que profundice las líneas de investigación de las universidades, mediante un pensamiento pluralista y abierto –sin ninguna etiqueta política- y que los que ejercen la delicada función de docentes, garanticen a como de lugar la transferencia de la teoría a la práctica, asegurándose que los estudiantes entiendan las bases teóricas y conceptuales de un pensamiento libre y democrático, el cual –sin lugar a dudas- contribuye directamente en la formación del espíritu emprendedor.

Estos jóvenes están reclamando un sistema de calidad total y excelencia en todos los subsistemas de educación y sobre todo, una vez culminada su formación tecnológica y/o profesional, tengan garantía de valor de mercado por medio muchas oportunidades de empleo –no discriminativo políticamente-, que tengan la posibilidad de discernimiento y de poder compartir ideas diferentes y que todos los jóvenes puedan aceptar que el éxito o fracaso depende –en un escenario democrático- directamente adonde cada persona quiera llegar.