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LA GESTIÓN DE UNO MISMO

"La vida es tan corta y el oficio de
vivirla es tan difícil, que cuando uno
comienza a aprenderla, ya hay
que morirse"
Anónimo


En esta era de la información un escenario en el que el conocimiento es el combustible que mueve todo las transformaciones violentas que están ocurriendo, en donde la competitividad del factor humano –valor de mercado– está condicionado por la aprehensión y utilización oportuna del conocimiento significativo (que es totalmente opuesto al memorístico)

En ese orden de ideas las personas -en todos los escenarios en donde les toque actuar- tendrán que aprender: "la gestión de uno mismo". Tienen la responsabilidad de analizar objetivamente sus competencias y limitaciones como personas, por cuanto dependiendo del nivel de ellas, se pueden presentar muchas oportunidades que podrán aprovechar. pero también en el camino se pueden encontrar muchos obstáculos y nubarrones, que pueden desviar el rumbo hacia un puerto seguro y exitoso.

Como resultado de esa "auto-valoración" y una vez identificadas las mejores competencias –fortalezas– deberán seleccionarse los escenarios en donde podrán actuar con mayores laureles, por cuanto son en estos contextos –y no en otros- en donde tienen la oportunidad de realizar grandes aportes, por medio de un proceso consciente de "auto-desarrollo", debiendo conservar a como dé lugar –para poder garantizar las metas personales del proyecto de vida propio- esa energía juvenil o entusiasmo, a fin de evitar las transacciones entrópicas (de máximo desorden) y apoyándose sobre un modelo mental altamente positivo. Para reafirmar su alto nivel de competitividad personal deben demostrar que se ha aprendido cómo y cuándo modificar los hábitos de conducta; es decir, modificar lo que hacen, cuándo lo hacen y dónde lo hacen.

Las personas que desean ser triunfadoras en este complicado mundo globalizado y que quieran garantizarse no solamente su estabilidad laboral, sino también su estatus socio-económico, deben tener como Éste (el punto cardinal para una orientación inequivoca) el aprendizaje significativo continuo y su transferencia a la vida real.

En esta sociedad de la información y del conocimiento, la gente se encuentra con una serie de requerimientos muy radicales que le reclama una nueva visión de la realidad, por cuanto la sobrevivencia personal depende de la idea de ser cada día más y mejor persona. En consecuencia, constantemente debe uno preguntarse: ¿Quién soy? ¿Cuáles son mis aptitudes? ¿Cuál es mi estilo habitual de comportamiento? ¿Dónde debo estar? ¿Cuál es mi aporte? Además, se tiene que evaluar cuál es el nivel de calidad de las transacciones con los semejantes y -tal vez la más importante y difícil de responder-: ¿Cómo debo planificar la segunda mitad de mi existencia?

De acuerdo a las derivaciones de las investigaciones acerca del comportamiento humano, reafirman enfáticamente que la mayoría de la gente sipone saber qué es lo que hace bien y ... ¡SUELE EQUIVOCARSE! Es más frecuente saber lo que no hace bien y aún en esto suele equivocarse la mayor parte de las veces. Sin embargo, cualquier persona puede desempeñarse solamente si se vale de sus propias aptitudes; es decir, de sus mejores capacidades. Cada quien es responsable absoluto de sus éxitos y fracasos. Jamás puede construirse una actuación exitosa sobre las flaquezas y mucho menos cuando se es totalmente es incapaz de realizar algo. El auto-conocimiento en esta sociedad de la información y del conocimiento es algo primordial. En épocas pretéritas las personas se dedicaban desde su nacimiento a determinada actividad y trabajo. Por ejemplo, el hijo del campesino llegaba a ser campesino. Si no era bueno como campesino, fracasaba. Hoy día, por las exigencias del actual mundo y en el conocimiento que son las personas de calidad las que garantizan un producto final de calidad, ellas tienen variadas opciones para conocer sus aptitudes para saber qué lugar les corresponde. Existe una sola manera de averiguarlo: "El Análisis de Retroinformación", que consiste que siempre que se vaya a concebir y adoptar una decisión, y siempre que se lleve a cabo una actuación crítica, se debe escribir antes de implementarla cuáles son los resultados que se esperan obtener. Al cabo de cierto tiempo –recomedable de 6 a 12 meses– se retroalimentan comparando los resultados con las expectativas formuladas. Las personas que normalmente administran este proceso se llevan sorpresas increíbles, por cuanto comprueban una gran brecha entre lo escrito y lo obtenido.

De esta realidad y con la intención de ser objetivo en la administración de uno mismo, las conclusiones más relevantes de este proceso de "retroinformación" son entre otras las siguientes: 1°) las personas deben concentrar su actuación con base en sus mejores aptitudes; 2°) esforzarse cada día más en un proceso de mejora continua personal, en términos de optimizar sus destrezas, minimizar sus debilidades y -sobre todo- adquirir perennemente nuevos y mejores conocimientos y 3°) el análisis de retroinformación pronto indica aquellas áreas en que: la soberbia intelectual genera una ignorancia incapacitante.

Una importante conclusión de ser exitoso administrándose uno mismo -en materia de acción que se desprende del análisis de retroinformación- será, pues, superar la soberbia intelectual y esforzarse por adquirir las competencias y conocimientos que se necesiten para que las aptitudes propias se hagan plenamente productivas.