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EL MODELO SOCIAL DE COMPORTAMIENTO


"El hecho fundamental de la vida
social es precisamente que es social:
que los seres humanos no viven en
aislamiento, sino que se relacionan
con otros seres humanos"
P. M. Blau.


Los modelos económicos de comportamiento organizacional excluyen el contexto social o las relaciones sociales casi por completo, excepto de manera tangencial o indirecta. Por ejemplo, existe la posibilidad de incorporar el bienestar de los demás o nuestra relación con otros en la función típica de utilidad económica, pero los análisis rara vez lo hacen. Algunos tratadistas han estudiado la presión ejercida por los compañeros cuando han intentado establecer las bases económicas de la retribución basada en el equipo. Por otra parte, la adición de dichas consideraciones de carácter más social todavía se encuentra dentro del contexto de la maximización de la utilidad y la decisión individual: en un sentido más riguroso, podría pensarse que las normas son el nivel de equilibrio del esfuerzo que resulta cuando una organización castiga las anomalías. Lo que podría llamarse modelo social de comportamiento, en contraste, destaca la naturaleza arraigada del comportamiento. El estudio de la estructura social, centra la atención en la distribución de la gente entre distintas posiciones y sus asociaciones sociales. Estos modelos destacan que el comportamiento rara vez puede explicarse sin hacer referencia a otros efectos anteriores y persistentes de interacción con otros y la pauta global de dichas interacciones de grupo. El comportamiento organizacional está arraigado en sistemas concretos y continuos de relaciones sociales. Varias investigaciones han demostrado que las ideas que los individuos se forman acerca de su ambiente de trabajo, incluidas las características de las tareas, se ven afectadas por lo que otros opinan. La influencia social afecta no sólo las respuestas afectivas, sino también las estructuras cognitivas.

El modelo social de comportamiento también tiene implicaciones para entender el comportamiento de las organizaciones como unidades, porque lo que una organización hace se ve afectado de manera muy significativa por con quiénes se relacionan y lo que hacen. Algunos de los investigadores de este modelo han observado que los lazos entre el personal que expande fronteras, incluidos los miembros de los consejos directivos; actúan como un medio para diseminar ideas e innovaciones por todo un campo organizacional. Así mismo han señalado que los lazos entre los directores hacen que los sucesos, que en otras circunstancias serían distantes, sean más cercanos, creando un ejemplo inmediato concreto que tal vez aliente la emulación.

Los vínculos entre organizaciones también afectan la estrategia. Al estudiar el abandono de estrategias corporativas, se puede observar el efecto del contagio social tanto de los contactos del mercado como de otras unidades dentro de la misma corporación. Encontrándose indicios de imitación: era más probable que las compañías ingresaran en un mercado en un período determinado mientras mayor fuese la cantidad de empresas grandes y rentables que lo hubieran hecho con anterioridad.

Los vínculos establecidos por medio de redes de contactos no sólo afectan el comportamiento a través de un proceso de modelado y contagio social, sino que también influyen directamente en el flujo de recursos y legitimidad a las organizaciones. Se ha podido comprobar que las organizaciones con vínculos institucionales tienen mucho más probabilidades de perdurar a medida que la competencia aumentaba. Por otra parte el prestigio de los directivos contribuye a la legitimidad de las compañías al influir en los intercambios sociales en tres niveles de análisis: relaciones interpersonales, transacciones interorganizacionales e interacciones en el nivel social. En el nivel individual, el prestigio ayuda a mantener una ilusión de competencia y control porque influye en las reacciones interpersonales hacia el individuo. El prestigio se considera una indicación de que los líderes de determinada organización son competentes, dignos de crédito y de confianza. Estos contribuyen a la convicción de que la compañía es merecedora de confianza en su relación con los demás y se ajustará a los valores y las normas de la elite. También existe cierta información fidedigna de que las compañías que establecen vínculos para manejar las restricciones provenientes del entorno disfrutan de un desempeño superior.

Es factible, dicen los analistas de este modelo social de comportamiento organizacional que las ideas de las redes tengan importancia y poder de pronosticación incluso mayores fuera de USA, con su énfasis en los actos personales y recompensas, las redes son especialmente relevantes para entender a las organizaciones japonesas y sus interacciones. El estudio en este último país de los principales grupos keiretsu, concluyó que estas redes interorganizacionales desempeñaban funciones muy importantes de reasignación de recursos y riesgos.

Existen varios conceptos relevantes en los análisis organizacionales de las redes. Uno de dichos conceptos se relaciona con el hecho de que entre los actores sociales, los "lazos débiles" a menudo ofrecen ventajas sobre vínculos más fuertes. Una de las ironías descubiertas de lazos comparativamente débiles entre individuos está en el proceso de buscar empleo. Aunque sería lógico suponer que los vínculos fuertes, como la amistad o el parentesco, son más provechosos en actividades de buscar empleo, esto no es así. Aunque los lazos fuertes crean un vínculo más intenso entre personas, es muy probable que la gente con quien uno está ligado más fuertemente se encuentre en la misma red social y, por tanto, ofrezca contactos e información redundantes. Los lazos débiles vinculan a los individuos con grupos diferentes y más diversos de contactos y, en consecuencia, proporcionan información y relaciones sociales menos redundantes en comparación con los lazos fuertes.

Por último, hay que reconocer que el modelo de comportamiento social organizacional, es una forma útil y productiva de comprender la manera en que la información, las estructuras, las decisiones y otras políticas se difunden entre los actores sociales. Sin embargo, este modelo no tiene mucho que aportar para explicar cómo surgen desde el principio las diversas prácticas o estructuras. En ese sentido, el modelo social posiblemente sea un complemento útil de otras teorías del comportamiento en las organizaciones.