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EL MODELO COGNOSCITIVO O INTERPRETATIVO DE COMPORTAMIENTO



"Todavía existen líderes organizacionales y
educativos que creen en la teoría tradicional
del comportamiento humano, la psicología
del estímulo y respuesta y dirigen sus
empresas de acuerdo con ella.
"
W. Glasser

Los procesos cognoscitivos tanto situados como complejos, están explícitamente presentes en todos los modelos que se han desarrollado en los últimos espacios publicados de esta columna. El modelo económico frecuentemente toma en cuenta la elección racional, la cual forma parte del proceso cognoscitivo natural. Una de las observaciones más puntuales de los fundamentos de la adopción de decisión racional de la teoría económica ha puesto en evidencia que la gran mayoría de los procesos humanos de discernimiento y decisión violan frecuentemente los principios de la elección racional. Por la parte que le corresponde al modelo moral de comportamiento proviene de su propia narrativa de racionalidad, la cual incluye valores morales en el cálculo de decisión. Mientras que el modelo de racionalidad retrospectiva se ocupa de la relación entre la cognición y la acción, pero señala que en repetidas oportunidades las cogniciones siguen a los actos para racionalizarlos o justificarlos, en vez de proyectar la acción de manera futurista o de prospectiva. Lo que realmente diferencia a lo que los científicos sociales han llamado Modelo Cognoscitivo o Interpretativo de Comportamiento de los demás es básicamente su atención a los procesos de percepción y comprensión y el grado hasta el que los investigadores que administran este método alejan, en ciertos momentos, la cognición de la realidad objetiva. De esta manera, algunas variantes de este modelo estimulan con cierta relatividad que las hacen atractivas a los teóricos críticos y otras concepciones posmodernistas de la ciencia de las organizaciones, que se lamentan de la cualidad mecanicista de buena parte de las ciencias sociales y de la investigación de las instituciones.

Existe mucha dificultad para poder sintetizar este modelo, debido que posee componentes que cada uno de ellos destacan diferentes características del proceso cognoscitivo. Entre esas particulares sobresalen los aspectos sociales del proceso de cognición y se manifiestan casi indistinguibles del modelo social del comportamiento, poniendo mucho énfasis en el contexto social. Algunos investigadores sociales que defienden y apoyan este modelo de la tradición cognoscitiva hacen hincapié en la comprensión en retrospectiva basada en procesos de compromiso y, orientado de esa forma, se hacen similares a los del modelo de la racionalización de la conducta. Por otra parte, el punto focal en la cognición se basa de principio a fin en la idea de que las conductas y los resultados se entienden mejor si nos centramos en los "procesos cognoscitivos que influyen en tales comportamientos y resultados".

Cuando se le hizo al Dr. K. E. Weick especialista en comportamiento la siguiente pregunta: "¿qué es una organización?", respondió de la siguiente manera: "una organización es un cuerpo de pensamiento pensado por pensadores que piensan..." En consecuencia se puede considerar que las organizaciones son instantáneas de procesos continuos y que la conciencia y atención humana seleccionan y controlan estas instantáneas. La conciencia y la atención, a su vez, pueden verse como instantáneas de procesos cognoscitivos continuos, en los cuales la mente fija conocimiento de lo que la rodea. Sin lugar a dudas que en estos procesos epistemológicos, los participantes construyen interactivamente tanto el conocimiento como el entorno. Basándose en estas consideraciones el mismo tratadista mencionado al inicio de este párrafo, reafirmó lo siguiente: "es posible considerar a una organización como un cuerpo de lenguaje característico que se anexa a la experiencia o que las organizaciones existen sobre todo en la mente".

Bajo estas realidades comportamentales en las organizaciones, ¿cuál es la reacción de los gerentes o los líderes de estas instituciones?. Sin temor a equivocaciones puede afirmarse que el trabajo de la gerencia consiste en administrar mitos, imágenes, símbolos y rótulos. La bandera más promocionada desde el punto de vista empresarial, como es la del "renglón de rentabilidad" de las organizaciones es un símbolo, por no decir un mito. En consecuencia, los gerentes trafican con imágenes y, como tales, "la función apropiada del gerente puede ser la de evangelista en lugar de la de contador". Este enfoque se diferencia en muchos aspectos importantes de otros tratamientos de la función simbólica de la gerencia y el uso del lenguaje y los símbolos. En donde prevalece la retórica por un lado y la adopción de decisiones por el otro.

Las suposiciones de las personas acerca de las relaciones causales en un marco organizacional se representan en un mapa de causas: "los trabajadores editan su propia experiencia organizacional en patrones de conocimiento personal. Una representación de tal conocimiento se denomina mapa cognoscitivo. Éste consta de los conceptos y las relaciones que un trabajador usa para entender las situaciones empresariales. Los estudiosos del comportamiento humano han medido los mapas de causas de los trabajadores en las organizaciones. En estos mapas –1 indica una relación inversa, 0 indica ausencia de relación y +1 indica una relación positiva. Las representaciones cognoscitivas de las organizaciones comienzan cuando los trabajadores elaboran mapas cognoscitivos empezando con resultados, experimentos pequeños y consecuencias. Estas regularidades percibidas forman parte de la materia prima de dichos mapas.