ESTABLECIENDO RELACIONES VENTUROSAS CON EL JEFE (II)

" Mantener abiertos canales de
comunicación es esencial para
que existan buenas relaciones
con el jefe "
M. E. Douglass

En el espacio de la semana pasada se mencionaron algunas interrogantes que deben hacerse los seguidores del líder. Dichas interrogantes deben haber servido para tratar de verse a si mismo cada una de las personas a través de los ojos del líder. En esta oportunidad se tratará de desarrollar algunas ideas para establecer un proceso comunicacional eficiente. La experiencia que se ha acumulado a nivel organizacional, es que siempre que se dialogue, todo resulta posible; las situaciones difíciles aparecen cuando no se administra verdaderamente el diálogo y, se cae en las confrontaciones y en las discusiones. De acuerdo con el Dr. P. Senge el diálogo es la capacidad de los miembros de una organización para "suspender los supuestos" e ingresar en un auténtico "pensamiento conjunto". La filosofía del diálogo también exige aprender a reconocer los patrones de interacción que erosionan el aprendizaje y dificultan el proceso de comunicación entre el jefe y sus más cercanos seguidores. Los patrones de defensa a menudo están profundamente relacionados con el funcionamiento de un equipo de trabajo. Si no se los identifica - los patrones - ponen en tela de juicio los procesos comunicacionales. Si se los identifican y se hacen aflorar creativamente, pueden garantizar la implantación de un sistema comunicacional eficiente.

Las comunicaciones eficientes entre el jefe y sus colaboradores requiere demostrar experticia en la administración del diálogo y la discusión. Son las dos formas de relaciones formales en las organizaciones. En el diálogo predomina la exploración libre y creativa de asuntos complejos y sutiles, en donde se aprende a escuchar a los demás - en este caso a los seguidores - y sin lugar a dudas se suspenden los criterios individuales. Por el contrario en las discusiones se presentan y defienden diferentes perspectivas y se trata de conseguir una mejor realidad para coadyuvar las acciones que se pretenden adoptar. Desde el punto de vista de comunicación "jefe-seguidor", el diálogo y la discusión, pueden representar realidades complementarias, pero en la mayoría de los casos las personas comprometidas en ese proceso comunicacional carecen de aptitud para distinguir entre ambos y moverse conscientemente en ellos.

De acuerdo con el autor M. E. Douglass, experto en procesos comunicacionales en las organizaciones, hay la necesidad de valorar como es la comunicación entre el jefe y sus más cercanos seguidores. Recomendando algunas interrogantes, que de responderse la mayoría de ellas en forma positiva, la situación entre dichos actores en materia de comunicación es casi perfecta. Además agregan dichos autores, que frente a una respuesta negativa, existe la posibilidad de mejorar. Algunas de las interrogantes son las siguientes: ¿Puedo pedir ayuda a mi jefe sin sentirme incómodo por ello? ¿Reconoce mi jefe mis cualidades positivas? ¿Comprendo con claridad lo que él espera de mí? ¿Me ofrece su ayuda cuando la necesito en algún aspecto del trabajo? ¿Conozco los motivos de las principales decisiones que él ha tomado últimamente? ¿Entiende mis objetivos personales? ¿Podría enunciar por lo menos dos cosas que estoy en condiciones de llevar a la práctica para mejorar mi calificación cuando se evalúe mi rendimiento? ¿Mi jefe me señala mis errores, sin tratar de rebajarme? ¿Me siento en libertad para discrepar con él? ¿Conozco los objetivos que él persigue? ¿Entiendo que es una responsabilidad mía tratar de encontrar una manera adecuada de trabajar con mi jefe?

Uno de los temas más importantes que se deben tratar de implantar en las relaciones entre "jefe-seguidor" es la advertencia para solucionar los problemas que puede plantear en cualquier momento el jefe en materia de pérdida de tiempo, con frecuencia se exigirá que ambos adopten la iniciativa. La realidad demuestra que un alto porcentaje de jefes no están tan al corriente de ese problema como sus subordinados. Si éstos esperan que él tome la iniciativa, no harán sino prolongar la situación... tal vez indefinidamente. Sin lugar a dudas la creencia de que tener una relación más cercana con los jefes es imposible carece de todo basamento: ¡un alto porcentaje de ellos también son humanos!. Viven las mismas realidades en términos de preocupaciones, que sus colaboradores, muchos de ellos han aprendido intuitivamente que les hacen perder el tiempo y están ansiosos por mejorar dicha situación. Un buen proceso comunicacional y de buen trato con el jefe le ayudará a él y a sus más cercanos colaboradores a administrar el tiempo con mayor eficacia.

A continuación se mencionan las indicaciones más útiles para ayudar a los lectores de este espacio a comunicarse mejor con su jefe: a) Analice con él en forma regular los objetivos, planes y prioridades; b) Cuando le plantee algún problema ofrézcale soluciones: c) Asegúrese de que cuando el jefe le asigna una nueva tarea, queden bien claras las responsabilidades de cada uno y las cuestiones de seguridad; d) Trate a su jefe como trataría a su mejor cliente; e) Enorgullézcase de su propio trabajo; f) Haga su trabajo con rapidez y precisión; g) Procure que su jefe tenga una buena imagen ante los demás, en particular ante su propio jefe; h) Mantenga abierta las líneas de comunicación con su jefe; i) Sea paciente y comprensivo con él; j) Trátelo como Ud. querría que le trataran si fuese el jefe; k) Aprenda a adecuar su personalidad a la de su jefe y l) Sepa apreciar tanto las virtudes como los defectos de su jefe.

La realidad es que algunos jefes causan problemas de pérdida de tiempo..., y otros muchos problemas; pero con un poco de paciencia y tolerancia . además de la creatividad y de un esfuerzo en el trabajo -, podrá resolverlos.