COMUNICACIÓN SISTEMÁTICAMENTE DISTORSIONADA


A veces se dice, con cinismo,
que la capacidad de imitar
la sinceridad es una de las
formas más elevadas del
arte del liderazgo".
C. Levicki

Sin lugar a dudas que una de las competencias intelectuales que debe desarrollar todo líder que pretenda ser exitoso, es la forma de comprender a través de la inteligencia emocional en administrar mentes. Este conocimiento cada día se hace necesario e indispensable en los líderes estratégicos, no así en los nominales. Los primeros perciben la forma como sus más cercanos seguidores reaccionan ante las decisiones y las noticias; además, los líderes exitosos necesitan un profundo conocimiento de la forma como las personas "escuchan" las comunicaciones. Están muy conscientes que requieren decir lo mismo infinidades de veces, por medio de distintos canales y formas, orientados a todos los niveles organizacionales, tendente a comunicar las ideas más importantes en una forma expedida, para garantizar que no exista distorsión en los procesos comunicacionales.

Una comunicación es eficiente cuando se cumplen los siguientes componentes de validez: verdad, rectitud, confianza e inteligibilidad. El primero de los componentes en el nivel de los contenidos recomendados en cualquier manifiesto, debe postularse como verdadero, en consecuencia, este es entendido como la existencia de significados compartidos. El segundo componente debe estar orientado al establecimiento de relaciones transaccionales genuinas, por cuanto existe una relación directa de la credibilidad con la legitimidad; en consecuencia, este componente de la rectitud, desde este ámbito intrínseco, se atribuye a una posición autónoma, y no heterónoma. El tercer elemento, que es la confianza, tiene que ser recíproca en analogía con la sinceridad de las expresiones; los expertos en procesos comunicacionales reafirman que al dar credibilidad, existe una manifestación de confianza. Y el cuarto y último componente, como es la inteligibilidad, corresponde a que el mensaje debe ser comprensible, implicando que se debe hablar el mismo lenguaje, e inhibirse del uso de modismos y expresiones basadas en las relaciones de poder. En consecuencia, para que exista un proceso comunicacional eficiente tienen que estar presentes estas cuatros condiciones.

La comunicación sistemáticamente distorsionada se presenta fundamentalmente cuando no hay credibilidad, debido a que existe una gran incoherencia entre los intereses de los comprometidos en el proceso, por cuanto los argumentos son de particularización y de división, y será extremadamente difícil lograr una comunicación creíble.

Otra de las características de este proceso entrópico comunicacional se produce al comunicar políticas de puertas abiertas y las áreas están claramente delimitadas. De igual forma, al anunciar un cambio y los proclamantes se mantienen en posiciones personales anteriores. Entonces la comunicación en el interior de las organizaciones es imposible que sea verdadera, recta y confiable; pero lo que sí es verdad es que será inteligible en el sentido de mostrar el doble discurso como prueba de su distorsión.

Los expertos en procesos comunicacionales en las organizaciones manifiestan que la credibilidad es un valor en sí, y la relación que dicho valor tiene con los siguientes aspectos: confianza, persistencia, legitimidad, convicción, liderazgo, respeto, sinceridad, integridad y coherencia, asociados todos ellos a los factores situacionales que la afectan.

En consecuencia, la comunicación sistemáticamente distorsionada se produce cuando las políticas comunicacionales se someten a ciertos intereses preferidos, ocasionando interacciones de poder incoherentes y generando la situación de falso consenso.

En toda organización se produce por una causa recíproca entre el poder ejercido por los líderes nominales, los cuales consideran su autoridad como un mandato personal, trayendo como consecuencia un proceso comunicacional sistemáticamente distorsionado. Mientras que los líderes estratégicos están conscientes que debe haber una vía de retroalimentación positiva entre el legítimo poder y los procesos comunicacionales eficientes, debido a que existe una interrelación directa entre ambos. Por consiguiente, cuando se expresan problemas comunicacionales en las organizaciones, se deben investigar las relaciones de poder.

Resultan poco constructivas las comisiones que solicitan resolver los problemas comunicacionales fuera del análisis de dichas relaciones, ya que no hay comunicación fuera de las relaciones de poder sin comunicación.