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El proceso de mediación
"Cuando el mundo se acelera nos
sentimos personalmente amenazados,
podemos perder nuestra perspectiva
con facilidad. Nos refugiamos en la negación
hasta que nos sentimos capaces de
sobrevivir a la amenaza!
J. James
Sin lugar a dudas en este proceso de globalización una de
las herramientas comunicacionales que está siendo más utilizada es la mediación. Ésta
se administra con gran frecuencia en las disputas interpersonales, organizacionales, en el
seno de las comunidades nacionales e internacionales. Los métodos y procedimientos de la
misma han sido soportados en las implementaciones o de vivencias específicas, los
análisis y las especificaciones de las estrategias y tácticas utilizadas por las
personas que fungen como mediadores, han sido diseñados en el plano general o son tan
especializados que condicionan su administración más general o en todo caso son
insuficientes. El proceso de mediación en este mundo globalizado es una herramienta
estratégica, debido a que generalmente se cree que el conflicto es tan destructivo que la
meta de cualquier líder eficiente debe ser reducir las fricciones al mínimo. En este
espacio se señalan algunos componentes básicos opuestos a la idea anterior, con la
sustentación de que el conflicto, cuando se administra positivamente, añade un valor
substancial a las instituciones y a las organizaciones. Existen infinidad de casos cómo
personas en instituciones han utilizado ideas radicalmente diferentes para adoptar
decisiones, negociar sus diferencias y enfrentar las discrepancias para fortalecer sus
relaciones y obtener resultados beneficiosos. Sin lugar a dudas que las situaciones de
confrontación son el medio para reconocer y resolver contingencias. Se hace necesario
para hacer más innovadora y productiva una institución e incrementar las competencias y
el bienestar de todas las personas. Es el motivo por el cual el rol de mediador cada día
tiene más vigencia, dentro de sus responsabilidades como tal debe señalar ideas y
procedimientos para hacer positivos los conflictos, además debe señalar cómo las
personas, interactuando en equipos de alto desempeño, pueden desarrollar una institución
que haga funcionar el antagonismo positivo. El proceso de conflicto positivo es un enfoque
práctico y estricto para enfrentar y resolver problemas difíciles en las instituciones.
Cualquier proceso de mediación debe ser sistémico y completo y debe
dar respuesta a estos tres objetivos fundamentales: a) graficar los resultados y la
evolución de los procesos de mediación en las negociaciones como una herramienta de
resolución de conflictos; b) diseñar un sustento teórico de la práctica actual de la
mediación de acuerdo a la experiencia lograda en diferentes oportunidades y c) brindar a
los especialistas en estas técnicas conocimientos concretos y eficaces que coadyuven a
las partes comprometidas en la resolución de los conflictos. Por supuesto sin perder de
vista cuáles son los objetivos que se quieren conseguir, utilizando la mediación y la
forma cómo ella se interrelaciona con los otros arreglos negociados.
En los momentos que un especialista en mediación de los organismos
internacionales, como es el caso de la Naciones Unidas, actúa en una confrontación
internacional, cuando un mediador en conflictos organizacionales se involucra en un sin
número de opciones de solución antes de una huelga, o un mediador en asuntos familiares
colabora con una pareja a llegar a un acuerdo inteligente de divorcio: ¿Cuáles
actividades realiza? ¿Cuál es la relación entre las partes involucradas? ¿Cuáles son
las responsabilidades de los mediadores?.
Entonces ¿Qué es la mediación?. De acuerdo con el Diccionario de la
Real Academia Española, significa: "Interponerse entre dos o más que riñen o
contienden, procurando reconciliarlos y unirlos en amistad". Mientras que los
especialistas en Comportamiento Organizacional, definen la mediación de la siguiente
forma: "Es la actuación en un conflicto o negociación, de un tercero aceptable,
imparcial y neutral que carece de un poder autorizado de decisión para ayudar a las
partes en disputa a alcanzar voluntariamente su propio arreglo mutuamente aceptable".
Sin lugar a dudas para que exista un proceso de mediación las partes comprometidas en
el conflicto deben demostrar la voluntad de querer comenzar a negociar. Los patronos y las
representaciones de los trabajadores deben demostrar interés en iniciar la negociación, los
gobiernos y los grupos representantes de la sociedad civil deben instalar
foros para el diálogo, y las familias deben demostrar disposición
que desean reunirse. En consecuencia la mediación es esencialmente la negociación que
involucra a un tercero especialista en los procedimientos eficaces de negociación y sin
lugar a dudas con estas competencias están en la mejor posición de ayudar a la gente
comprometida con el conflicto a planificar sus respectivas actividades y ser más eficaces
en su contingencia.
La mediación es una prolongación del proceso de negociación debido a
que conlleva a ampliar el abanico del regateo a un formato nuevo y utilizar a un mediador
experto, el cual debe aportar componentes y dinámicas innovadores a las transacciones de
los litigantes. La realidad demuestra fehacientemente lo siguiente:"SIN
NEGOCIACIÓN, NO PUEDE HABER MEDIACIÓN". La teoría que está a la sombra de
la intervención del mediador, es que éste tiene que tener capacidad para modificar la
dinámica de poder de la interrelación conflictiva influyendo sobre los valores y
principios o los estilos actitudinales de las individualidades, suministrando conocimiento
e información, o implantando un proceso negociador más eficaz y por lo tanto ayudando a
las personas comprometidas en el conflicto a buscar la solución óptima para resolver la
disputa.
De acuerdo a los acontecimientos acaecidos en las últimas semanas en
Venezuela y a la forma de conducir las "interpelaciones" en la Asamblea Nacional
y de los resultados obtenidos de las mismas y de cómo se están llevando las mal llamadas
"mesas de diálogo", se requiere urgentemente un mediador altamente eficaz para
tratar de minimizar las pugnas existentes entre el oficialismo y la oposición y se logre
nuevamente el ordenamiento de paz que siempre había existido en el País. Este mediador
debe garantizar a como de lugar la imparcialidad, entendiéndose como tal que éste esté
libre de tendencia o favoritismo, tanto en la palabra como en la acción. La imparcialidad
significa un compromiso de ayudar a todas las partes, y no a una sola, a alcanzar un
acuerdo satisfactorio. LA IMPARCIALIDAD SIGNIFICA QUE UN MEDIADOR NO REPRESENTARÁ
UN ROL ANTAGÓNICO EN EL PROCESO DE RESOLUCIÓN DE LA DISPUTA.
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