IMPORTANCIA
DE LAS REUNIONES GERENCIALES
"Las reuniones gerenciales para resolver
problemas consisten en la agrupación de un
compuesto de conocimientos para llegar
a una conclusión, de otro modo imposible
de alcanzar, dada la inexistencia de vínculos
formales entre los poseedores de los
conocimientos conjuntados"
W. J. Altier
Han sido los cambios tan violentos y turbulentos, que han
traído como consecuencia que es muy raro que una sola persona tenga toda la información
necesaria e indispensable para analizar un problema y adoptar una decisión asertiva. Por
tal motivo las reuniones gerenciales cuyo objetivo fundamental es resolver las
contingencias organizacionales, cada día se hace más necesario invitar a participar en
las mismas a personas consideradas como fuentes primarias de conocimientos recurrentes
tendente a la solución del o de los problemas que se están confrontando en esos
momentos. En el mundo empresarial existe mucha bibliografía referente a dicha técnica,
muchas de las ideas y conceptos desarrollados en esas obras son de frecuente uso en las
reuniones gerenciales para resolver problemas; pero por si solos, la administración de
dichos conceptos e ideas no garantizan bajo ningún motivo el éxito de la reunión. Para
que esta técnica de solución de problemas tenga un final exitoso, se hace necesario
tomar en cuenta durante su preparación y conducción muchos componentes. Los directores o
conductores de estas reuniones de resolución de problemas, no deben perder de vista cuál
es su objetivo principal, para tratar de evitar en la medida de lo posible que pueda
ocurrir la siguiente metáfora: "Las cuestiones por tratar en este tipo de reuniones
se pueden comparar al uso de grandes clavos redondos cuando la estructura organizacional
dispone de pequeños huecos cuadrados en los cuales se pretenden insertar aquellos".
Es probable que muchos de los asiduos lectores de este espacio en su
calidad de líderes organizacionales hayan asistido a innumerables reuniones de
resolución de problemas en donde existe un profundo deseo de todos los participantes de
que se reduzca a "pasar decorosamente el trance del bloque de tiempo perdido".
¿Por qué se piensa así?. De acuerdo a los tratadistas de esta técnica han manifestado
que se han hecho muchos intentos para responder a ésta y a otras preguntas semejantes y
han llegado a las siguientes conclusiones: a) En las empresas que han sido dirigidas
exitosamente, tienen poco conocimiento de la administración correcta de la dinámica de
este tipo de reuniones. Pareciera ser que nadie las ha enseñado; b) Tal vez no ha
existido otra función en las compañías tan mal entendida, tan ineficientemente
planificadas e insatisfactoriamente dirigidas que las reuniones con escaso número de
invitados; c) Esta técnica sigue siendo en el mundo empresarial contemporáneo el proceso
fundamental de la adopción de decisiones. Sin embargo el proceso de adopción de
decisiones continua siendo incoherente e improductivo, lo que ha traído como consecuencia
la adopción de decisiones de alto riesgo, es decir muy lejos del proceso asertivo y d) El
fracaso de dichas reuniones se puede atribuir directamente a quien las dirigió.
El orden del día en términos de tiempo y un enunciado simple del tema
a tratar es una de las causas más comunes en el fracaso de estas reuniones. En
consecuencia se deben mantener abiertas todas las opciones y no se le debe transmitir a
los invitados motivos de incertidumbre por el supuesto adelanto o atraso de la reunión o
el agregado o eliminación de cualquier paso.
El Participative-Process Consulting (PPC), identifica
tres componentes indispensables en la conducción exitosa de las reuniones de resolución
de problemas, los cuales son: 1) El consultor participativo de procesos debe colaborar en
la consecución de la mejor solución al problema que está analizando el grupo; 2) El
contenido queda bajo la responsabilidad del grupo, mientras que la dirección y control lo
hace el consultor de un proceso y 3) La decisión del consultor de una posición
proactiva, así como también en el control sobre la dirección y la dinámica de
interacción del grupo.
Por otra parte el director o facilitador de la reunión no tiene
necesariamente conocer previamente la información del contenido de ésta, es decir los
datos y la situación global del problema, ni tampoco los elementos específicos de la
solución o del mismo problema en sí. Sin lugar a dudas que el desconocimiento del
contenido de la reunión constituye un componente importante para que el director o
facilitador mantenga la objetividad frente al contenido conocido por los invitados. No
importa de cual tipo de problema se trate, la parte más importante para la selección de
soluciones asertivas al problema analizado, viene representado por la competencia del
director o facilitador para administrar el proceso de indagación y reflexión y aplicar
el o los procesos intelectuales más acorde en cada situación, es decir debe estimular la
utilización del sistema de pensamiento adecuado; así como también mantener una
posición de "alejamiento" al problema que se quiere resolver.
Otros de los elementos importantes para garantizar el éxito de las
reuniones de resolución de problemas es la convocatoria a la reunión de quienes posean
suficiente información y conocimientos relacionados con el contenido del problema. Se
debe invitar solamente a las personas necesarias para reunir el conjunto de conocimientos
e información necesarios. Nunca se debe duplicar estos conocimientos con personas
adicionales. El número ideal de invitados para este tipo de reuniones nunca debe ser
mayor a ocho.
Tendente a garantizar el éxito de estas reuniones, el director de
la misma no debe olvidar una de las leyes de Parkinson, la cual dice más o menos lo
siguiente: "La complejidad que supone el cumplimiento de un objetivo por un grupo se
eleva al cuadrado en razón directa del número de personas involucradas".
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