COMUNÍQUESE PARA GENERAR CONFIANZA


La confianza es el factor cohesivo que hace
posible la colaboración eficiente y el trabajo en equipo"
Susan M. Campbell


Los asiduos lectores de este espacio semanal en algún momento de su experiencia laboral, de acuerdo a los grandes y turbulentos cambios que han ocurrido en el mundo empresarial, han podido experimentar alguna situación de dependencia, es decir; encontrarse en una realidad en la que depende de que otra persona haga su trabajo, para poder hacer el de él. Esto era muy extraño en los paradigmas tradicionales, por cuanto cada quien tenía una responsabilidad individualizante y casi aislada. Pero, en el nuevo entorno laboral, los trabajadores son muy interdependientes. Es decir el concepto de aprender a trabajar eficientemente en equipo es una regla básica de la supervivencia. Por tal motivo, es necesario que los trabajadores actuales desarrollen y reafirmen el principio de la confianza. Se necesita confiar en que todos los compañeros de trabajo cumplan cabalmente con sus compromisos. Para garantizar las relaciones interpersonales basadas fundamentalmente en la confianza, se debe necesariamente establecer un proceso comunicacional cuyo objetivo fundamental es el de aprender de los demás y no de controlarlos. En la ausencia de este valor, los trabajadores se vuelven defensivos, y por supuesto la comunicación se distorsiona y pierde confiabilidad y validez.

En el mundo laboral muchas personas se comprometen más de lo que pueden cumplir, además "aceptan" nuevas responsabilidades con muy poco entusiasmo, haciéndose la siguiente pregunta: "¿Cómo me pueden dar más trabajo? ¡Estoy sobrecargado!. La gente que normalmente actúa de esa forma, nunca cumple con los plazos determinados. Normalmente su respuesta exterior es de aceptación, mientras que internamente su respuesta es "no". Los trabajadores que están inmerso en este mundo casi nunca dicen la verdad y normalmente responden a lo que quiere oír bien sea su jefe inmediato o sus colegas. Muchas veces estas últimas personas son los responsables directos de la incapacidad de cumplir de aquellos que se comprometen sin decir la verdad. A muchos gerentes y líderes organizacionales, se les presenta con mucha frecuencia este mundo, y tienen que aprender a saber como lograr que las personas realicen sus tareas en el momento oportuno y de la mejor forma. Los gerentes por esta realidad, frecuentemente están en dificultades. La impaciencia de parte de los "jefes" es el mejor aliado para que se presenten estos momentos difíciles en las organizaciones.

La confianza o la falta de ella son determinantes en los mensajes que se reciben. La seguridad es una consecuencia directa de la confianza. Esa seguridad estimula en que cada momento actitudinal se demuestre mucha sinceridad. La única herramienta para afianzar las relaciones de confianza está basada en dos grandes pilares: a) al aprendizaje inteligente y b) al entendimiento mutuo y, nunca: al control. Cuando un líder organizacional estimula los procesos comunicacionales en donde exista solamente una opción "correcta" de respuesta, sus más cercanos seguidores sienten que se les está controlando, que no se les respeta y por consiguiente actúan con mucha desconfianza. Por tal motivo, sucede que recaigan en procesos comunicacionales protectores que ineludiblemente, significa, en decir lo que su jefe quiere oír.

De acuerdo a estudios realizados por "Accountemps Personnel Agency", los miembros de las empresas pasan un tiempo equivalente a dos meses por año enfrentando problemas derivados de las distorsiones en los procesos de comunicación, causados por ellos o por los demás. Asegurando que estas distorsiones se producen para proteger el "espacio y el poder" que se tiene. La Dra. Susan M. Campbell (1997), refiriéndose a esta realidad afirma lo siguiente: " ... Cuando la tensión flota en el ambiente y las personas no se sienten seguras para actuar con autenticidad o sinceridad, se refugian en el silencio o en la distorsión de la información. Si no hubiera nada que nos genere temor, no tendríamos necesidad de protegernos...". Muchos gerentes, con su estilo comunicacional de protección y de respuestas únicas, siembran la desconfianza y el temor entre sus más cercanos colaboradores.

En el nuevo ambiente empresarial, el éxito del líder y de la organización depende de la capacidad para funcionar como canales claros por los cuales se puedan enviar y recibir reconocimientos e información. Si el gerente y/o el líder pretende presionar o controlar a sus más cercanos seguidores, perderán su confianza en ellos y la comunicación ya no será directa. No se puede perder de vista que el temor bloquea la comunicación auténtica y, que la atención está dominada por el temor.

Las personas aprenden y hacen más cuando se les invita a participar de los desafíos de una manera óptima. Aprenden y hacen menos cuando se les infunde temor. Por, consiguiente, la tarea de un gerente consiste en ayudar a que las personas con las cuales se interactua se sientan partícipes de los desafíos y no paralizadas por el temor. La confianza hace posible el aprendizaje. Por eso es fundamental en las actuales organizaciones de aprendizaje basadas en la solución de problemas de forma conjunta, en la creatividad en equipo y en las alianzas de beneficio mutuo. ¡ LA NECESIDAD DE CONTROLAR A LOS DEMÁS MATA LA CONFIANZA!