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CULTURA NACIONAL VS.
CULTURA ORGANIZACIONAL
"El sistema de gobierno más perfecto es aquel
que produce mayor suma de felicidad posible,
mayor suma de seguridad social y mayor
estabilidad política"
Simón Bolívar
De acuerdo con G. Hofstede ( 1991) mencionado por el IESA, la
cultura es: "una programación colectiva de la mente que distingue a los
integrantes de un grupo o categorías de otros, tiende a ser común en personas expuestas
a una misma educación y experiencia de vida". Esta programación o mapas
mentales deberían ser uno de los objetivos fundamentales de la familia, así como
también de los procesos de aprendizaje en nuestro país. Pero de acuerdo a expertos en
estos procesos, parece ser que el modelo colapsó. De acuerdo a las últimas realidades
nacionales la escala de necesidades, los contextos y el comportamiento de los venezolanos
han sufrido una serie de cambios drásticos y violentos en los últimos tres o cuatro
meses. Los venezolanos éramos muy optimistas, hoy en día nos hemos quedado tenidos,
desatendidos y por supuesto desamparados. Nos hemos transformados en una sociedad
altamente pesimista. Nos cuesta creer en el futuro. Los verdaderos líderes políticos se
han perdido. Los partidos tradicionales están a punto de desaparecer, debido a las
interminables "guerras internas", pareciera que nunca les importó lo que estaba
sucediendo en el país. Los gobiernos que han liderizado el proceso democrático en los
últimos cuarenta años, en un alto porcentaje de su actuación improvisaron paquetes,
proyectos, leyes y programas. Las ideologías se acabaron. El venezolano quedó sólo. A
la deriva, sintiendo de alguna forma, que él no importaba para esos líderes y/o
"luchadores sociales".
De acuerdo con Giulio Santosuosso (1992), existen dos opciones para dar
el gran salto: una más realista y otra más romántica. La primera, en algún, sentido,
continua siendo "eurocéntrica", pero eliminando de esta palabra su connotación
de dominio, de irrespeto: seguimos siendo parte del gran río, pero en forma mucho más
digna que antes, siendo más nosotros mismos. Y entonces optar una decisión
si lo venezolano puede ser la biotecnología o qué otra cosa y, por supuesto identificar
a cuál ola saltar. La otra opción , la romántica, es saltar a una ola identificando
totalmente con los valores y principios de nuestra verdadera cultura. Tendente a lograr
este objetivo, nuestros nuevos líderes tendrán que asumir completamente nuestra
identidad. Dicha ola debe comenzar, por un gran compromiso de crecimiento personal: un
proceso que debemos integrar a la conciencia de todos los venezolanos un proceso
terapéutico para integrar a nuestros pensamientos y emociones varios siglos de historia
que se ha preferido no conocer, variando entre la posición resentida y la de una nueva
ilusión de armonía.
El pueblo venezolano quiere libertad, bienestar, comodidad, seguridad,
educación, salud y procesos de servicios de alta calidad. Desea ver a sus hijos crecer,
disfrutar, jugar, reir, gozar, con el ineludible derecho a ser iguales a todos los demás.
También a la nueva generación de "luchadores sociales" que se está sembrando
en nuestro país rectitud, honestidad, convicción y entrega cuando se trata de que a
todos pertenece. Venezuela está donde siempre ha estado en los últimos cuarenta años:
los procesos y/o sistemas sobre los cuales descansa todo este orden económico, jurídico,
social, de salud son injustos porque la mayoría no tiene oportunidades. Apenas una cuarta
parte de la sociedad nacional disfruta de lo que a todos pertenece. La alternativa más
importante hacia la transformación es educar. Educar significa sacar, descubrir el
potencial escondido en las polaridades del educando. El educar es la persona profesional
que ayuda, interviene, orienta el crecimiento de la población. En los procesos de
aprendizaje uno de los componentes más importantes es el contacto, el dialogo eficiente
entre dos personas, no son los contenidos académicos, ni tampoco la transferencia de
conocimientos previamente obtenidos por el "facilitador" en una relación de
poder y control.
Los procesos de aprendizaje, contribuyen la formación de la "programación
mental" o de los "mapas mentales". De acuerdo con el Dr. M. Barroso (1992) "
el venezolano, como cualquier otro ser humano, vive el que hacer diario rodeado de
eventos. Vive en la acción con la malicia de cada día. Y como para cualquier otra
persona, este acontecer tiene su costo". Las realidades sociales forman y
destruyen vidas, además de violentar lealtades, distorsiona intimidades, enriquece o
empobrece las relaciones, en otras palabras define el perfil de cualquier persona. Los
hechos sociales tienen como características que contribuyen a formar la verdadera
personalidad y a la idiosincrasia de los pueblos. En otras palabras la programación y/o
mapas mentales se elaboran en los escenarios sociales en donde se ha crecido y vivido.
Esta cultura no se queda solamente en los pensamientos y emociones de las personas, sino
que es transmitida a nivel de grupo familiar, político, religioso, deportivo y
organizacional. De acuerdo con el autor mencionado en primer párrafo de este espacio, "la
conducta del trabajador es una extensión de la conducta adquirida en la familia y/o en la
escuela. La conducta de un gerente es una extensión de sus experiencias familiares y
escolares, al igual que espejo de la conducta de sus supervisados" .
Muchos de los programas de Desarrollo Organizacional en muchas empresa no funcionan, por
cuanto dichos procesos están llenos de ejemplos y de consideraciones acerca de los
procesos de cambio planificado que no logran sus objetivos, debido a que las cúpulas
organizacionales están formadas por gente que tiene sus creencias, valores, supuestos y
conductas que en una gran parte obstaculizan la consecución de los resultados exitosos.
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