ADMINISTRANDO LOS MITOS Y LOS SÍMBOLOS


" Los mitos son las ataduras que nos
vinculan a nuestro pasado y conforman
nuestra percepción del presente "
J. James

Un alto porcentaje de las personas y estudiosos de la sociedad en muchas oportunidades se han preguntado por qué la cultura de tal o cual país es como es y por qué se ven las cosas de la manera o de la forma cómo quieren verse. Frente a estas inquietudes se puede encontrar la respuesta en historias compartidas de manera inconscientes, ligadas a los mitos y a los símbolos. Aunque en algunas oportunidades han sido exageradas e idealizadas, representan sin lugar a dudas las más profundas creencias y percepciones culturales. Entendiéndose por cultura de acuerdo con el IESA (1998) " aquello que comparten todos o casi todos los integrantes de un grupo social " Agregando que es algo que los integrantes de más edad de un grupo intentan transmitir a los jóvenes y que moldea su conducta y manera de percibir y entender el mundo. Esta realidad se refleja en igual proporción en el mundo organizacional. Los mitos de los orígenes, mito del fundador, mitos relativos al crecimiento, mitos para la innovación, son relatos que dan cuenta de tiempos pasados y fundamentales, en cuya estructura se codifica el sistema de creencias de la organización. Por su parte la palabra símbolo es una de aquellas que, como sistema o paradigma no se ofrece fácilmente a una definición. Se utiliza en muy distintos contextos, con diversos significados, muchas veces de manera vaga e imprecisa. Umberto Eco, especialista en semiótica, sostiene que la noción de símbolo se refiere a todo lo que pueda ser tomado como "algo que está en lugar de algo". Esta sustitución implica representación psíquica. En consecuencia la semiótica no es solamente la ciencia de los símbolos reconocidos en cuanto a tales, sino que se puede considerar igualmente como la ciencia que estudia todos los fenómenos culturales como si fuesen un sistema de símbolos, partiendo de la hipótesis de que en realidad todos los fenómenos culturales son sistemas de símbolos y mitos, osea que la cultura esencialmente es comunicación. ¡Controlar el poder de los mitos y de los símbolos es la tercera habilidad del líder para una nueva era!.

El ejército y la iglesia son instituciones paradigmáticas en cuanto a la presencia de mitos, símbolos, ritos y ceremonias. A la vez, han demostrado una notoria persistencia a lo largo del tiempo. La vida cotidiana de las organizaciones está plagada de pequeños rituales reveladores de su cultura. El inicio de las actividades, la apertura de las reuniones, la manera de atender el teléfono, las formalidades de la comunicación escrita, todas son manifestaciones de cultura relacionada con los procesos de creación de sentido en las organizaciones, en donde juegan un papel importante las personas que ocupan cargos en las posiciones de lideranza y conducción de las mismas.

La influencia de los mitos es mayor en momentos de ansiedad. Se afianza en todas las crisis personales, desde el nacimiento ( el dolor como algo bueno) hasta el matrimonio (el ideal de la virginidad) y la muerte ( el paraíso y San Pedro). El poder de los mitos es tal que la mayoría de la gente es incapaz de distinguir entre "esto es un mito" y "esto es real". Los mitos han surgido para que se comprenda que ha ocurrido en el entorno. Los líderes que no pueden separar los viejos mitos de las nuevas realidades se agruparán en clubes selectos, se distanciarán de sus más cercanos seguidores, fácilmente justificarán las diferencias de ingresos y se mantendrán ajenos al impacto de la producción, percepción y de la moral de los trabajadores. La alta gerencia no se atrevería a contratar mujeres y minorías por cuanto no podrán valorar sus cualidades. Definitivamente los mitos son una gran fuerza conservadora. Los mitos cambian a la vez que cambian las culturas. Se ordenan las cosas según lo que parece correcto. Sin embargo en la realidad, a menudo, lo que parece correcto resulta ser, frecuentemente, aquello que una vez se dijo que era correcto y, un alto porcentaje de las personas se resisten a cambiar, incluso cuando se encuentran ante nueva información o nuevas interpretaciones de los hechos.

Desde el punto de vista de la utilización de los símbolos en los procesos comunicativos la semiótica tiene un espacio sumamente importante, por cuanto esta ciencia es la que estudia la vida de los símbolos en el seno de la vida social, en consecuencia le corresponde a la semiótica los procesos de significación, el modo en que eventos, palabras, comportamientos y objetos son portadores de sentido para los miembros de una organización.

Los mitos corporativos están basados en la tradición, las preferencias, los prejuicios o los estereotipos. A menudo han pasado de una generación de directivos y trabajadores a la siguiente en forma de narraciones y/o leyendas sobre acontecimientos y personas en la historia de la empresa. Pocos de ellos dentro de la organización son conscientes del proceso. Sin embargo, este tipo de mitos limitan la visión de la gerencia. A veces, una empresa parece aferrarse a viejos mitos y símbolos que se pueden vender a sus ejecutivos y trabajadores pero no a los consumidores más jóvenes. Sin embargo existe una realidad y es que los estilos de liderazgo de las organizaciones están poderosamente influenciados por los mitos y símbolos.

Los símbolos corporativos incluyen cualquier cosa desde el logotipo de la empresa hasta las prendas que visten los trabajadores. Los viejos símbolos y mitos frecuentemente son amenazados o extirpados sin que los miembros de una cultura se den cuenta a tiempo. La pasión que impregna tales momentos impide reconocer que el cambio flota en el aire. Los empresarios líderes necesitan desarrollar, igualmente, la habilidad de reconocer cómo cambian los mitos y sacar conclusiones de todos aquellos que son importantes ya que anuncian cambios en las respectivas culturas organizacionales. En tiempos de rápida transición, las personas que puedan reconocer los cambios que se producen en el poder de los mitos y símbolos conseguirán la iniciativa mejor que los demás y por supuesto serán líderes éxitos. Esta es una de las habilidades más importante que deben desarrollar los líderes para la nueva era.