Agregando que es algo que los integrantes de más edad de un grupo intentan
transmitir a los jóvenes y que moldea su conducta y manera de percibir y entender el
mundo. Esta realidad se refleja en igual proporción en el mundo organizacional. Los mitos
de los orígenes, mito del fundador, mitos relativos al crecimiento, mitos para la
innovación, son relatos que dan cuenta de tiempos pasados y fundamentales, en cuya
estructura se codifica el sistema de creencias de la organización. Por su parte la
palabra símbolo es una de aquellas que, como sistema o paradigma no se ofrece fácilmente
a una definición. Se utiliza en muy distintos contextos, con diversos significados,
muchas veces de manera vaga e imprecisa. Umberto Eco, especialista en semiótica, sostiene
que la noción de símbolo se refiere a todo lo que pueda ser tomado como "algo
que está en lugar de algo". Esta sustitución implica representación
psíquica. En consecuencia la semiótica no es solamente la ciencia de los símbolos
reconocidos en cuanto a tales, sino que se puede considerar igualmente como la ciencia que
estudia todos los fenómenos culturales como si fuesen un sistema de símbolos, partiendo
de la hipótesis de que en realidad todos los fenómenos culturales son sistemas de
símbolos y mitos, osea que la cultura esencialmente es comunicación. ¡Controlar
el poder de los mitos y de los símbolos es la tercera habilidad del líder para una nueva
era!.
El ejército y la iglesia son instituciones paradigmáticas en cuanto a
la presencia de mitos, símbolos, ritos y ceremonias. A la vez, han demostrado una notoria
persistencia a lo largo del tiempo. La vida cotidiana de las organizaciones está plagada
de pequeños rituales reveladores de su cultura. El inicio de las actividades, la apertura
de las reuniones, la manera de atender el teléfono, las formalidades de la comunicación
escrita, todas son manifestaciones de cultura relacionada con los procesos de creación de
sentido en las organizaciones, en donde juegan un papel importante las personas que ocupan
cargos en las posiciones de lideranza y conducción de las mismas.
La influencia de los mitos es mayor en momentos de ansiedad. Se afianza
en todas las crisis personales, desde el nacimiento ( el dolor como algo bueno) hasta el
matrimonio (el ideal de la virginidad) y la muerte ( el paraíso y San Pedro). El poder de
los mitos es tal que la mayoría de la gente es incapaz de distinguir entre "esto
es un mito" y "esto es real". Los mitos
han surgido para que se comprenda que ha ocurrido en el entorno. Los líderes que no
pueden separar los viejos mitos de las nuevas realidades se agruparán en clubes selectos,
se distanciarán de sus más cercanos seguidores, fácilmente justificarán las
diferencias de ingresos y se mantendrán ajenos al impacto de la producción, percepción
y de la moral de los trabajadores. La alta gerencia no se atrevería a contratar mujeres y
minorías por cuanto no podrán valorar sus cualidades. Definitivamente los mitos son una
gran fuerza conservadora. Los mitos cambian a la vez que cambian las culturas. Se ordenan
las cosas según lo que parece correcto. Sin embargo en la realidad, a menudo, lo que
parece correcto resulta ser, frecuentemente, aquello que una vez se dijo que era correcto
y, un alto porcentaje de las personas se resisten a cambiar, incluso cuando se encuentran
ante nueva información o nuevas interpretaciones de los hechos.
Desde el punto de vista de la utilización de los símbolos en los
procesos comunicativos la semiótica tiene un espacio sumamente importante, por cuanto
esta ciencia es la que estudia la vida de los símbolos en el seno de la vida social, en
consecuencia le corresponde a la semiótica los procesos de significación, el modo en que
eventos, palabras, comportamientos y objetos son portadores de sentido para los miembros
de una organización.
Los mitos corporativos están basados en la tradición, las
preferencias, los prejuicios o los estereotipos. A menudo han pasado de una generación de
directivos y trabajadores a la siguiente en forma de narraciones y/o leyendas sobre
acontecimientos y personas en la historia de la empresa. Pocos de ellos dentro de la
organización son conscientes del proceso. Sin embargo, este tipo de mitos limitan la
visión de la gerencia. A veces, una empresa parece aferrarse a viejos mitos y símbolos
que se pueden vender a sus ejecutivos y trabajadores pero no a los consumidores más
jóvenes. Sin embargo existe una realidad y es que los estilos de liderazgo de las
organizaciones están poderosamente influenciados por los mitos y símbolos.
Los símbolos corporativos incluyen cualquier cosa desde el logotipo de la empresa
hasta las prendas que visten los trabajadores. Los viejos símbolos y mitos frecuentemente
son amenazados o extirpados sin que los miembros de una cultura se den cuenta a tiempo. La
pasión que impregna tales momentos impide reconocer que el cambio flota en el aire. Los
empresarios líderes necesitan desarrollar, igualmente, la habilidad de reconocer cómo
cambian los mitos y sacar conclusiones de todos aquellos que son importantes ya que
anuncian cambios en las respectivas culturas organizacionales. En tiempos de rápida
transición, las personas que puedan reconocer los cambios que se producen en el poder de
los mitos y símbolos conseguirán la iniciativa mejor que los demás y por supuesto
serán líderes éxitos. Esta es una de las habilidades más importante que deben
desarrollar los líderes para la nueva era.