AREAS DE RESULTADOS CLAVES EN LOS PROCESOS DE FORMACIÓN

"Practicada por un experto,
cualquier actividad parece fácil"
J. O’Connor y J. Seymour

Uno de los objetivos fundamentales de cualquier proceso de formación es formar expertos. Las características más importantes de estas personas son: la sencillez y la facilidad de ejercer cualquier actividad de su área de especialización. Esto es un axioma en todos los campos de la formación, como son: las actividades deportivas de alta competencia, las artes interpretativas, la elocución, la docencia, la gerencia, la administración, etc. La facilidad al cual se hace referencia en las líneas anteriores, es una señal de experticia en muchos planos diferentes, por supuesto este desarrollo está directamente relacionado con el tiempo, el esfuerzo y la disciplina que ha tenido que implantarse para lograr el objetivo propuesto. La ejecución de la tarea será más fácil, si la practica y la preparación han sido de calidad. Solamente el esfuerzo del momento no es suficiente para desarrollarse como experto, y ejecutar movimientos y acciones infructuosas, conllevan que esas actividades ineficaces resulten menos difíciles.

De acuerdo con los tratadistas J. O’Connor y J. Seymour (1996), esta panorámica referente a los procesos de formación saca a relucir once áreas de importancia en el diseño de los ciclos de formación, para que los mismos sean más fáciles y amenos y puedan garantizar la consecución del aprendizaje. Dichas áreas se especifican a continuación:

1) Los objetivos de formación: Tendente a la identificación y selección de los objetivos de aprendizaje, se deben responder a las siguientes preguntas: ¿Cuál es el conocimiento que deben adquirir los participantes? ¿Qué es lo que Ud. quiere aprender?. Cuando estos procesos de formación se quieren implantar en cualquier organización, se debe tener una información actualizada acerca de las necesidades de entrenamiento, en donde se clarifiquen los objetivos, basado fundamentalmente en las áreas prioritarias. estos objetivos de formación deben ser analizados desde todos los planos de los comprometidos en dichos procesos, desde el punto de vista del formador, de los formados y de la organización en la cual se llevará a cabo el proceso.

2) Los alumnos y/o participantes ( los formados): Se tiene que realizar un análisis de las expectativas y necesidades de aprendizaje que tienen los alumnos y/o participantes (los formados). Las siguientes preguntas pueden ayudar al análisis de este componente: ¿Cuál es el grado de motivación) ¿ Cuál es el nivel de sus habilidades? ¿Cuáles son sus expectativas y necesidades de aprendizaje?

3) Principios del diseño instruccional: En muchas oportunidades es indispensable esquematizar, comprender y a veces recordar el contenido y la estructura de los procesos de formación. este diseño instruccional debe garantizar el logro de los objetivos propuestos. Diseñar un proyecto de formación es una destreza que tiene que ser aprendida por los formadores y responsables del aprendizaje.

4) Diseñar para el aprendizaje: En esta área se debe examinar todo el diseño de formación, desde la perspectiva de los participantes y/o alumnos (formados), para que de esta forma se pueda garantizar la satisfacción de las expectativas de ellos.

5) Diseñar el diseño: La estrategia creativa que ha venido desarrollando W. Dysney, es importante y se puede aplicar a todos los aspectos del diseño.

6) Estructuras de actividad: Se debe describir las funciones y actividades más relevantes del proceso. El estudio de casos y la representación de papeles, pueden ser técnicas para alcanzar los objetivos propuestos.

7) Elaboración de casos vivenciales: Además de utilizar las actividades estructuradas mencionadas en el párrafo anterior, se hace necesario la utilización de los propios casos vivenciales para reafirmar las habilidades de los participantes y/o alumnos.

8) Las habilidades de presentación: La habilidad de presentación es la actividad complementaria fundamental del contenido y estructura de los procesos de formación. Se trata de integrar las habilidades de presentación, para reforzar el estilo de gerenciar el proceso de parte de los formadores.

9) Creencias y valores: Los procesos de formación tienen una profundidad, que va por encima de lo que hace y donde lo hace el facilitador. Las creencias y valores del formador y/o facilitador afectan directamente la realidad el proceso.

10) El autocontrol: Tal vez lo más importante en todo proceso de formación es la atención que le brindan los actores de estos escenarios de aprendizaje al estado físico y emocional. Un buen estado emocional hará fluir las habilidades de aprendizaje, por el contrario un estado emocional negativo las volverá inaccesibles.

11) El entorno de la formación: Las facilidades de aula, las instalaciones para la comodidad del formador y de los participantes y el equipo y los materiales que se vayan a utilizar deben comprobarse por adelantado, esto representa una base segura para garantizar la ejecución exitosa del proceso de formación.

Los responsables de la administración de los programas de aprendizaje en cualquier empresa o institución, deben responsabilizarse porque los once numerales anteriores sean ejecutados adecuadamente, para reafirmar que estos programas son una inversión estratégica de dichas organizaciones.