EL LUGAR DADO A LA EDUCACIÓN DEBE CAMBIAR

En las entregas anteriores se mencionaron algunas tendencias referentes a cómo ha evolucionado el lugar que se le ha dado en las organizaciones exitosas con categoría mundial, a la educación industrial. De seguidas se esbozan algunos elementos fundamentales, que podrían servir de orientación a los líderes responsables de los aspectos educativos y de formación, tanto en el plano público como en el organizacional. .

Siempre se había mantenido a las responsabilidades de la formación de recursos humanos en un lugar muy restringido y, en la mayoría de los casos era directamente dependiente de la gestión de relaciones industriales, cuyos "máximos líderes" nunca le habían dado la importancia a estas actividades debido al poco conocimiento que han tenido sobre la importancia de las mismas o por posiciones de poder. Bajo estas características la autonomía de gestión de la formación de gente competitiva estaba muy limitada. Dichas fronteras de actuación se confundían mucho con los siguientes aspectos: adiestramiento, entrenamiento, capacitación, perfeccionamiento, formación, comunicación interna y externa, organización, reclutamiento, detección y desarrollo de los potenciales de los trabajadores, calificación y gestión de mantenimiento de los empleos. Estas habían sido los elementos más importantes en los atributos relacionados con la educación industrial. La tendencia actual se invierte. El lugar atribuido a este proceso de aprendizaje, evoluciona. Y, la misma naturaleza de las acciones de formación tienden a modificarse. A nivel mundial estas modificaciones no son solamente de las empresas exitosas, sino que también en muchas universidades de los países desarrollados cada día más se preocupan entre otros componentes por los siguientes: a) atraer estudiantes de alto valor académico, que estén dispuestos a proyectar una vez graduados a la institución; b) garantizar un proceso de aprendizaje exitoso y c) que el producto final de esos centros de aprendizaje tengan el mejor valor del mercado. Sin perder las perspectivas de que quien garantiza este proceso de excelencia son docentes altamente calificados. Además en dichas latitudes no faltan ejemplos de organizaciones que han modificado sus estructuras organizacionales, para darle la verdadera importancia a la función de educación industrial, como inversión de capital, así como han comprometido a otros sectores no educativos aparentemente, pero considerados directamente ligados a esta actividad educativa.

Este tratamiento estratégico desarrollado en dichos países, ha traído como consecuencia la implementación de una función complementaria la cual permite la revisión y evaluación de dichos programas de formación y la conveniencia de dar una verdadera dimensión educativa a unas actividades tratadas hasta momentos recientes como conocimientos técnicos y, que verdaderamente forman parte importante de las funciones de educación competitiva.

Pierre Caspar (1993) afirma lo siguiente en referencia de los procesos de formación de Francia: " Se puede educar al cliente a utilizar al máximo los productos que se venden. Esto es particularmente claro cuando nos referimos a las cuestiones de seguridad de productos o materiales peligros, por ejemplo. O bien en el campo de los equipos de informática. Pero en los procesos de formación de recursos altamente competitivos, lo que existe es una verdadera "publicidad educativa" Todo esto no es nuevo. Existen realmente ejemplos en donde se reúnen muchas hipótesis sobre la calidad de los procesos de educación industrial, por medio del posible acercamiento efectivos entre las instituciones de aprendizaje y el sector empleador. Como consecuencia de lo expresado anteriormente, en Venezuela, se debe reforzar la unión entre los centros superiores de aprendizaje y el sector productivo, con la intención de acercar los objetivos de formación a los objetivos profesionales. Esta realidad debería traer como consecuencia que los "líderes" de Venezuela tanto políticos, de las universidades así como del sector productivo, tienen la necesidad de pensar en garantizar la implementación de procesos educacionales efectivos, al mismo tiempo como se puede pensar en toda esas clases de cambios necesarios e impostergables sin que los mismos sean traumáticos. Lamentablemente la realidad de este país es otra. Es decir se debe estimular a dichos "líderes" que están directamente comprometidos en estos cambios, que son ellos los primeros que deben demostrar cambios positivos en cuanto a sus aptitudes y actitudes, los cuales estimulan los temores y las resistencias que suscitan un nuevo paradigma y tener todo esto en cuenta a la hora de decidir lo fundamental.

El servicio central de formación de Venezuela, está representado básicamente por el Ministerio de Educación, por medio de todos los sub-sistemas de educación administrado por dicho organismo - el ME es el centro educativo más grande del mundo en cuanto a procesamiento de cheques de pagos se refiere -; pero, fundamentalmente por el superior; además está la figura del INCE y de muchas otras instituciones que bajo diferentes denominaciones siguen existiendo en el País y que también son responsables de la calidad del producto final de todos los procesos de aprendizaje en el cual ellos intervienen.

Para implementar en Venezuela procesos de aprendizaje de una alta calidad se deberían tomar en cuenta los siguientes aspectos: a) las nuevas tecnologías irrumpen en la formación de recursos humanos altamente competitivos; b) la palabra universidad habla de los universal, deberían establecer la posibilidad de sobrepasar lo operativo cotidiano y el simple encuentro paritario, para agrupar investigadores, profesores, dirigentes y personal ejecutivo empresarial, incluyendo al sector sindical, contribuirían fundamentalmente al desarrollo de situaciones de aprendizaje; c) Las acciones colectivas de formación, que en muchos países han tenido una destacada actuación y d) la estimulación en la elaboración de proyectos colectivos tipo proyectos de empresa.