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LA GENTE: EL CORAZÓN DE
LA ORGANIZACIÓN DEL FUTURO
"Una organización es más que un
conjunto de productos y servicios.
Es también una sociedad humana"
M. Hammer
Douglas Mc.Gregor ha sido una figura que se ha mantenido a
través del tiempo en lo que se refiere al estudio del comportamiento humano en las
organizaciones. Muchos aportes hizo en su época que todavía se mantienen vigentes a
pesar de los años transcurridos. A McGregor se le debe la creación de una nueva teoría
en todo lo que se refiere a la gerencia empresarial, básicamente en los escenarios del
"comportamiento organizacional" y el "desarrollo organizacional".
Desde que publicó sus ideas acerca de la conducta de la gente en las organizaciones,
muchos tratadistas han estado con él; pero otros han cuestionado y siguen cuestionando
sus teorías. Su famosa obra "El lado humano de las Organizaciones"
, sin lugar a dudas creo una nueva posición dentro de los estudios de las empresas, ese
libro, más que cualquier otro de gerencia modificó todo un concepto acerca de la gente
organizacional y por supuesto lo cambio por una nueva realidad que hace énfasis en la
gran capacidad del hombre, destacó el desarrollo humano y maximizó el rol de las
personas en la sociedad industrial. Sin lugar a dudas han habido muchos cambios en el
mundo empresarial desde que McGregor publicó sus teorías.
Se debe reafirmar que los cambios más importantes que han ocurrido en
la economía y que han afectado al mundo empresarial figuran los siguientes: la
globalización, las revoluciones tecnológicas, especialmente en las áreas de
computación, telecomunicaciones e información; el crecimiento y declive entre los
sectores de trabajo; la diversidad cultural; los cambios en las expectativas sociales; la
expansión del interés en el espíritu empresarial, y consumidores más volubles y
exigentes. Como consecuencia de dichos cambios económicos que han impactado al mundo
organizacional, la "nueva organización" se ha transformado en más flexible y
más sensible a su ambiente. Un alto porcentaje de las empresas que se fundaron antes de
la década de los ochenta se diseñaron con la noción de que debería haber una clara
división del trabajo y de la responsabilidad entre los líderes y sus más cercanos
seguidores. Los gerentes debían hacer la planificación y el trabajo intelectual, los
trabajadores sólo debían hacer lo que se les decía. Este método tenía justificación
en la realidad de la mitad del presente siglo, pero dicho estilo ya no es éxito. Hoy en
día las empresas con visión de futuro y deseo de mantener sus ventajas competitivas han
rediseñado el trabajo y las tareas de manera que se permita a los trabajadores tomar
muchas decisiones relacionadas con el trabajo que antes eran función exclusiva de los
gerentes. Esta transferencia de autoridad y responsabilidad relacionada con el trabajo de
los gerentes a los trabajadores se conoce como facultación.
Esta nueva realidad organizacional la expresa M. Hammner ( 1996),
de la siguiente forma: " Una organización es más que un conjunto de
productos y servicios. Es también una sociedad humana y como tal, genera una cultura
propia, una cultura empresaria" . En consecuencia las organizaciones con
categoría mundial no son frías, insensibles, ni crueles. Simplemente hacen lo que pueden
para satisfacer a clientes exigentes e implacables. Pero esta nueva realidad
organizacional compensa a los gerentes por la pérdida del poder de mando y a los
trabajadores por dejar de protegerlos de los clientes y el mercado. Les ofrece libertad y
progreso individual. El nuevo contrato en la organización moderna es en esencia un
trueque: oportunidad por iniciativa. La organización ofrece a sus trabajadores la
oportunidad, y con frecuencia los medios formativos, de alcanzar el éxito personal; a
cambio de ello los trabajadores prometen ejercer su iniciativa para crear valores para los
clientes y, con ello, ganancias para la empresa.
Según R. Moss (1998) refiriéndose al factor gente como un elemento
estratégico de éxito, afirma lo siguiente: " Hoy se conocen las
características generales de la organización del futuro. En cambio, aún falta elaborar
el contrato social del futuro, que motivará a la gente para trabajar con ella". Un
alto porcentaje de las organizaciones con categoría mundial, aspiran a tener
"asociados" facultados para resolver problemas, tener iniciativa y hacer los
esfuerzos necesarios para satisfacer al cliente. Sin embargo hay un número considerable
de empresas que no están haciendo los esfuerzos necesarios para invertir en sus empleados
y el futuro. El caso de Venezuela, sobre este particular, es: ¡catastrófico! .
Ahora bien sería interesante hacerse la siguiente pregunta: ¿De qué manera todos
estos cambios en la economía y en las organizaciones redefinieron el concepto de
trabajador?. El mundo organizacional convencional tenía las siguientes características:
a) Los trabajos no calificados en la manufactura le proporcionan buenos sueldos; b) Recibe
seguridad en el trabajo a cambio de su lealtad; c) La organización se hace responsable
del desarrollo de la carrera; d) Es un actor individual y e) La pronosticabilidad y la
estabilidad minimizan el estrés. Mientras que el trabajador moderno tiene los siguientes
componentes organizacionales: a) Los trabajos no calificados pagan mal; b) La seguridad en
el trabajo es mínima; c) El trabajador es responsable del desarrollo de su carrera; d) Es
un miembro de un equipo y e) Lo impredecible y la inestabilidad incrementan el estrés.
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