LAS DIMENSIONES DEL
DESARROLLO HUMANO

 

"Abordar el desarrollo humano en su
integridad implica trascender el dualismo
tradicional entre cuerpo/alma,
individuo/sociedad y naturaleza/cultura"
S. Tobón Tobón

De acuerdo con las Naciones Unidas, uno de los índices más importantes de las naciones en crecimiento es el desarrollo humano, que de -acuerdo con dicho organismo internacional- debe incluir mejoras significativas entre otros en los siguientes sub-sistemas: de educación de alta calidad y excelencia; de salud extraordinario en todos los estratos de la sociedad; de oportunidades de trabajo cada día más digno y de una gran retribución social; altos niveles de seguridad física y social, por cuanto el enunciado de dicha organización mundial en referencia a este aspecto social dice lo siguiente: "El desarrollo humano requiere de la formación de las capacidades humanas para el aprovechamiento pleno y cabal de las oportunidades y opciones que se aspiran genere este proceso". El concepto de capacidades humanas se confunde con una gran cantidad de términos que si bien es cierto guardan ciertas semejanzas con ellas, no son iguales; entre ellos se pueden mencionar los siguientes: competencias, inteligencia, conocimiento, funciones, calificaciones profesionales, aptitudes, destrezas, habilidades y actitudes entre otras. Sin lugar a dudas cuando se habla de capacidades se refiere a competencias, éstas -desde una visión más compleja- se ubican en el tipo general de desarrollo humano, aunque en la actualidad -a pesar de la importancia- la mirada hacia este tema es muy poca.

Los estudiosos sobre este importante elemento de crecimiento social han llegado a la siguiente afirmación: "El desarrollo humano consiste en el conjunto de características biopsicosociales propias de toda persona que se pone en juego en la búsqueda del pleno bienestar y autorrealización, acorde con las posibilidades y limitaciones personales y del contexto social, económico, político, ambiental y jurídico en el cual se vive". Sin temor a equivocaciones, los líderes públicos, más que los privados -sin excluir estos últimos- son responsables y están completamente comprometidos para lograr la construcción de escenarios con estas características en sus respectivos países. Estas nuevas y razonables exigencias mundiales reclaman que toda propuesta a nivel del sub-sistema educacional -piedra angular de todo desarrollo humano- debe afrontar a cada persona como un ser único, en una ruta permanente de la toma de conciencia de sí mismo, en proceso de autorrealización, abierto a la experiencia y en continuo aprendizaje, cuyo propósito fundamental es minimizar el individualismo, por cuanto éste aísla, alimenta el espíritu de lucha contraproducente y bloquea la construcción del tejido social, cuando que el objetivo fundamental debe ser la formación de un ser plularista, que estimule en si mismo la integración con otros de manera taxonómica, de autorreconocerse como miembro de una sociedad y de una especie en las cuales se comparte un destino común en lo macro y se respetan unas mismas normas y leyes con el fin de garantizar la convivencia feliz.

En consecuencia, un sub-sistema de calidad y de excelencia orientado a un efectivo desarrollo humano debe garantizar la aprehensión de las siguientes dimensiones: a) cognitiva: es la manera cómo los seres humanos procesan la información; b) corporal: se refiere a la estructura física del ser humano y a la manera cómo ésta es significada por la cultura, la cual se compone de: procesos perceptivos, estructuras óseo-musculares y los demás sistemas y aparatos orgánicos; c) social: es la interacción con otras personas para llevar a cabo procesos de convivencia y de trabajo colaborativo, mediante la asunción de normas, leyes y pautas construidas colectivamente; d) comunicativa: el lenguaje es el vehículo por medio del cual se configura el universo simbólico y cultural de cada sujeto, en interacción con los otros y el mundo. La función central del lenguaje es la significación y a partir de ésta se estructura el proceso de comunicar mensajes mediante un código entre receptor emisor; e) ética: es la capacidad de concebir y adoptar decisiones asumiendo la responsabilidad de los actos mediante la conciencia de las acciones y el hacer parte de aquello sobre lo cual se actúa, buscando el respeto a la dignidad personal y de las otras personas, así como el respeto a la integridad del ambiente; e) lúdica: todo ser humano tiene una tendencia a sentir gusto, satisfacción e interés por vivir situaciones de dificultad o reto, azar, riesgo y libertad, donde se expresan la imaginación y la distracción. La lúdica, a su vez, es un modo de expresión cultural, de integración social y de salud, ya que posibilita manejar tensiones cotidianas; f) laboral: el mundo del trabajo es otra dimensión fundamental en el desarrollo humano y consiste en la realización de actividades dirigidas a un fin externo; y g) espiritual: consiste en asumirse en contacto con el todo -la sociedad, la especie, el planeta, el cosmo- que va más allá de cada ser singular, con el fin de que la persona pueda comprender su ubicación en ese todo y el papel que le corresponde vivir. En esta dimensión aparecen cuestiones tales como: ¿Cuál es la misión de cada persona? ¿Qué sentido tiene vivir? ¿Cuál es el sentido de la muerte?.

Valdría la pena preguntarse si en los países en vías de desarrollo -como es el caso de Venezuela (sic) - los sub-sistemas educacionales en todos sus niveles -tanto públicos como privados-, así como los empresariales están cumpliendo con este propósito fundamental, de diseñarlos y administrarlos con una alta calidad de excelencia, para crear una nación altamente competitiva a nivel mundial. ¡ESTA ES LA ÚNICA HERRAMIENTA DE GARANTIZAR UN DESARROLLO HUMANO SOSTENIBLE!