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EL
"EMPOWERMENT" DEL
FACTOR HUMANO
"Facultar a los empleados no
significa
darles poder; más bien consiste en
liberar los conocimientos, la
experiencia y la motivación que
ellos poseen"
K. Blanchard
Las organizaciones con la finalidad de
asegurarse una estrategia de sobrevivencia en este competitivo mundo globalizado, están
muy conscientes que la única vía de lograrlo es tener un factor -que no es recurso-
humano altamente calificado, por cuanto han aprendido que no pueden garantizar a sus
clientes un producto, un servicio o un bien de calidad, sino poseen en los procesos de
transformación gente de calidad, en consecuencia cada día más se esmeran a través de
los procesos de reclutamiento, selección y empleo, utilizar la herramienta gerencial del
"topgrading" orientado a emplear "jugadores de 1ª", por cuanto son
éstos los únicos que producen excelencia, incrementan la productividad y la innovación.
Para lograrlo es necesario que por medio de la técnica del "empowerment"
liberar las aptitudes "desconocidas" de los miembros de la estructura informal
en todos sus niveles jerárquicos y, no como hacen muchas empresas, que solamente se
preocupan por la capacitación de sus altos ejecutivos y los verdaderos
"ejecutores" que están en los niveles inferiores, normalmente son olvidados de
estos procesos de facultación.
Uno de los objetivos fundamentales de este proceso
de "facultación" o de "repotenciación" -frase utilizada por el autor
de este espacio para referirse a esta técnica- es redescubrir las condiciones innatas de
todo ser humano de ser buenos decisores. Desde el mismo momento del nacimiento el ser
humano se ha caracterizado por ser una persona altamente asertiva y perseverante en el
logro de sus necesidades, competencias estas que se pierden, por cuanto un alto porcentaje
de la gente malgasta esa facultad, debido a que las condiciones ambientales y personales,
lo transforman en jugadores profesionales del contexto social y minimizan esa gran virtud.
En este sentido facultar sí da resultados, sólo que se necesita un tiempo significativo
de dedicación para obtenerlo y la experiencia en la implantación de esta técnica ha
comprobado que no se puede esperar que baste decirle a los trabajadores que se comporten
como si estuvieran facultados, para que así procedan; pues si no han tenido experiencia
previa en la participación de los procesos de adopción de decisiones, no sabrán cómo
proceder. Muchas empresas han tratado de modernizarse para que sus trabajadores puedan
implantar más iniciativas y responder más rápidamente a los clientes; pero siguen
adoptando las decisiones a los niveles superiores de la jerarquía. Han gastado mucho
tiempo sobre la técnica del empowerment y no han podido comprender, por qué sus
empleados no han podido desarrollar su competencia como decisores, por cuanto no se les
brinda oportunidad de comprometerse con la decisión y para que los trabajadores tengan un
rendimiento sobresaliente -que sean extraordinarios- hay que darle una buena opción de
actuación.
Otros de los objetivos fundamentales del
"empowerment" es la instauración de un proceso de delegación por parte de los
jefes, es decir brindar autonomía a los seguidores para que ejecuten de la mejor forma
las tareas y responsabilidades asignadas; pero en la realidad organizacional existe una
verdad incuestionable: muchos gerentes no tienen fe en sus seguidores. Esto se debe a que
muchos de ellos todavía adecuan su estilo de comportamiento a los parámetros de los
paradigmas en donde crecieron. Tal vez uno de los obstáculos más grande que se le
presenta a esta herramienta a la hora de implantarla es el recelo de parte de los
"líderes" de delegar, por cuanto muchos de ellos piensan que pierden poder; Por
cuanto, les cuesta aceptar que facultar no significa darle poder a la gente. ÉSta ya
tiene suficiente poder -representado en sus conocimientos y su motivación intrínseca-
para tener una actuación laboral muy por encima del promedio. Los verdaderos líderes
organizacionales, consideran que el empowerment tiene como objetivo básico: estimular la
liberación de ese poder natural que tiene la gente. Por las ideas antes expuestas
facultar conlleva un sentido básico de ser dueño y empieza con el sistema de creencias
de la alta gerencia. Sin embargo, existen todavía demasiados "líderes" que
tienen que quitarse de la cabeza la idea de que la gente se dirige a su lugar de trabajo
todos los días, preguntándose cómo se las arreglará para hacer lo menos posible ese
día.
El otro objetivo primordial es la información
oportuna, que normalmente suele ser uno de los recursos necesarios e indispensables para
que el proceso de facultar tenga éxito. Mucha gente involucrada en este proceso de
cambio, al principio desconfían del mismo, debido a que nadie les ha informado cómo es
la mecánica que se va a utilizar. No tienen el sentido de lo que les va en ello. Cuál
provecho personal les reporta. Bajo estas circunstancias es natural que desconfíen, por
cuanto no ha habido una comunicación eficaz en el asunto. Además en los escenarios
empresariales venezolanos, han aparecido y desaparecidos tantos programas ilusorios, que
la gran mayoría de la gente cree que éste es otro más. La clave de todo cambio es
compartir con todos la información de cómo anda la organización, aspectos tales como:
utilidades, desperdicios, presupuestos, participación en el mercado, productividad,
defectos y todos los demás aspectos inherentes a la operatividad. Muchos gerentes y
dueños de empresas, no están de acuerdo con esta técnica, por cuanto asumen que eso
podría traer un caos en la empresa y que muchos de esos datos son de uso exclusivo de los
niveles estratégicos. Pero la realidad ha cambiado radicalmente, por cuanto con el uso de
las nuevas tecnologías de la información y comunicación, se han venido rompiendo
paulatinamente las fronteras y límites tradicionales, La explosión informática está
echando por tierra las murallas en todo el mundo.
El empowerment está enlazado con el desplazamiento
de los factores de poder del "jefe", que mucho de ellos no han querido aceptar. |
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