LOS PROCESOS DE FORMACIÓN PARA EL SIGLO QUE VIENE

 

"La mayoría de los norteamericanos, cuando
se les pregunta, dicen querer que sus hijos sepan
más que ellos, y los consterna la perspectiva de que
la próxima generación sepa menos"
Ch. Finn Jr

 

La sociedad del gran país del Norte, está motivada hacia el cambio más que otros ciudadanos de cualquier otra latitud. Estados Unidos ha sido una nación que ha acogido en sus tierras a una gran cantidad de inmigrantes de diferentes naciones, los cuales han sido pioneros de muchos paradigmas y esta realidad ha traído como consecuencia que dentro de los valores y principios de esa gran nación está el rompimiento continuo con el pasado. Sin lugar a dudas que esa potencia sentó sus bases de libertad y de prosperidad bajo una revolución y sus líderes se han comprometido con su experimento de "autogobierno" de cada generación, así como también de su cultura y su ordenamiento social. De Acuerdo con los autores L. V. Gerstner, Jr; R. D. Semerad y otros (1996), al referirse a ese compromiso continuo con el cambio de dicha nación manifiestan lo siguiente: " Nuestra vitalidad económica es también el resultado del cambio incesante: no sólo de los ciclos productivos y las transformaciones manufactureras, sino también de nuevas ideas y nuevos procesos que reemplazan al pasado mientras crean el futuro".

Sin lugar a dudas que la reafirmación de los Estados Unidos como potencia mundial se debe al éxito de sus procesos económicos, su estabilidad política y al mayor compromiso de los líderes de esa gran nación es la invención social, fundamentalmente: la educación de calidad de las masas, y a educar a toda la población con el presupuesto asignado a dicho subsistema. Este país norteño al igual que el resto de los industrializados están muy conscientes de que es un hecho universalmente aceptado que en el próximo milenio el éxito o el rezago económico estará determinado por el desarrollo de los recursos humanos de cada país. Ejemplo de esta realidad la tenemos con Singapur, país donde la absoluta falta de recursos naturales, pues hasta agua potable se importa de Malasia, ha dependido para su desarrollo económico casi exclusivamente del talento y la calificación de su población. En ese contexto, la educación y el entrenamiento han sido los pilares básicos del éxito económico de esa pequeña nación. Valdría la pena preguntarse lo siguiente: ¿Qué está haciendo Venezuela en este sentido?

En Venezuela ha habido mucha preocupación por la calidad de la educación, desde el siglo pasado con Guzmán Blanco, se procedió hablar de las reformas educativas. Más recientemente el Dr. R. González Baquero de la UC, (1977), en su ensayo titulado "Un Nuevo Esquema Organizativo para la Universidad", asomó ideas importantes acerca de los esquemas organizativos de la universidad tradicional, así como de la actuación de profesores y de estudiantes, frente a los cambios que para aquel entonces eran necesarios. De igual forma El Dr., A. A. Castellano de la LUZ, ha sido uno de los venezolanos que también se ha preocupado por la crisis estructural que padecen los sistemas educacionales venezolanos, que cada día es peor. Muchos estudiosos de esa realidad igual que instituciones de aprendizaje esperan confiados que la Universidad cumpla con la función rectora que le pauta la ley respectiva. Dicho Profesor hace énfasis en que la Universidad es una institución con tres funciones académicas muy definidas: Docencia (o enseñanza), Investigación y Extensión; pero es una institución eminentemente educativa; el alma mater de la educación, que es a su vez institución, proceso y resultado. Agregando que la Educación de Calidad en Venezuela es aquella que logra que todos sus habitantes desarrollen plenamente su personalidad y sean sanos, cultos, críticos y aptos para convivir en una sociedad democrática justa y libre. ¿Los últimos egresados –por no llamarlos "producto final"- tienen estas cualidades?.

Por su parte el Dr. Celso Rivas B. De la USB, quien es otro de los estudiosos de la calidad de nuestros procesos de aprendizaje, quien considera que de acuerdo a las nuevas exigencias mundiales tiene que haber un cambio radical de las competencias del docente de acuerdo al nuevo paradigma educativo, ha desarrollado lo que él ha denominado el "Perfil Triaxial del Docente", compuesto por los siguientes elementos: insumo (perfil de entrada); conocimiento(instructor) y formación humana(personalidad). Ratificando enfáticamente que las instituciones nacionales formadoras de docentes no cumplen con este requisito y que tampoco lo capacitan como gerente: ¡LÍDER!. De sus investigaciones el Dr. Rivas manifiesta que es urgente el Perfil del Profesional de la Docencia, para responder a las nuevas dimensiones paradigmáticas que han convertido al docente en el DUCTOR del quehacer educativo.

En el pasado reciente el entonces Presidente de la Cámara de Diputados de nuestro ilustre Congreso Nacional, Fernández Daló, con motivo de la celebración de la fecha natalicia del ilustre congresista Fermín Toro, convocó a un foro cuyo título fue: "La Educación ¿A dónde vamos?", las distinguidas personalidades que asistieron a dicho foro mostraron su preocupación al tema de la educación y su futuro y sugirieron que de la educación se haga un campo de privilegio y considerarla como nuestra ¡AUTÉNTICA EMPRESA BÁSICA!. Todas estas inquietudes quedaron expresadas en simples ideas y nada más.

De acuerdo a la experiencia del autor de este espacio en la docencia universitaria del cuarto y quinto nivel, así como facilitador de procesos de aprendizaje en el sector industrial, existen cuatro momentos de calidad en los procesos de formación que los "nuevos" planificadores educacionales de este país deberían tomar en cuenta, a saber: a) Momento Político (calidad de la orientación), cuyos indicadores predominantes son: pertinencia y control estratégico; b) Momento de Ingeniería (calidad de concepción), los indicadores predominantes son: coherencia, sincronización, eficacia y consistencia; c) Momento de Realización (calidad de interfaces –conexión-) los indicadores más importantes lo constituyen: la eficacia pedagógica y la implicación de los alumnos y, d) Momento de Aplicación (calidad de aplicación) y sus indicadores son: conocimientos adquiridos, la eficacia de la aplicación, la adaptabilidad de las competencias y las actividades de actualización o mantenimiento.

En la entrega de la próxima semana se desarrollará el tema de lo que debería ser el nuevo enfoque de la educación superior venezolana, como formadores de recursos humanos altamente competitivos.