"Dios Mío, líbranos de una
visión única como la
del sueño de Newton"
W. Blake
Cuando los especialistas en creación del futuro hablan del cambio, se
refieren por lo general al cambio incremental, como resultado de análisis racional y de
la planificación ordenada. Dicho cambio es a corto plazo, su alcance es limitado y tiende
a ser reversible. En cualquier momento se puede abandonar y volver a las viejas maneras de
hacer las cosas. La resistencia al cambio puede tener explicaciones racionales y
conscientes tales como: miedo a lo desconocido, incertidumbre, rechazo y crítica; o
completamente inconscientes sin una base de pensamiento objetivo. Sin lugar a dudas, con
mucha frecuencia en los cambios paradigmáticos se encuentra esa resistencia inconsciente
a los cambios. De acuerdo con R. Quinn de la Universidad de Michigan, sobre la posición
de la gente frente a los cambios, dice lo siguiente: "El dilema de la muerte lenta,
está directamente relacionado con el autocontrol de las personas, de los demás y
controlando las circunstancias, la mayoría de la gente se queda en este lado de la sombra
del pilar del Cociente Emocional". Es más fácil quedarse en la zona de confort y
certidumbre, buscando un arreglo "indoloro". Conformándose. En el mejor de los
casos y si todo marcha bien, la gente que selecciona esta posición acaba por ser unos
mediocres.
Otras de las características de los paradigmas son que bloquean la
capacidad de la gente de observar el mundo como un todo y tratar de buscar opciones de
actuación de la forma no convencional. Cuando la realidad no se adapta a las reglas
mentales de cada persona, se demuestra un alto grado de dificultad para entenderla. Se
puede inclusive negar un descubrimiento si éste no se halla dentro de la forma
tradicional de pensar, obstaculizando así la puerta de la información y, por
consiguiente, la oportunidad que de él pueda surgir. Según F. Dostoievsky, frente a esta
realidad afirma lo siguiente: "El hombre siente tal pasión por los sistemas, por las
deducciones abstractas, que está dispuesto a cerrar los ojos y a taparse los oídos ante
la verdad, sólo para justificar su lógica". Un alto porcentaje de la gente hace los
ademanes, pero en el fondo han dejado de afrontar los retos hondos y las posibilidades de
creación de futuro.
El proceso embrionario de un cambio de paradigma comienza cuando se
acumula un exceso de cuestiones que salen del marco ordinario y el paradigma actual no
puede explicar. Por ejemplo la Teoría de la Relatividad de Einstein constituyó el nuevo
paradigma que vino a complementar la física de Newton. El nuevo paradigma aparece, cuando
el anterior no puede explicar algunas situaciones que se presentan. El nuevo paradigma es
incluyente, no es excluyente. Es cuestionado de manera continua y, bajo estas
circunstancias, puede surgir una nueva y poderosa evidencia que explique las
contradicciones aparentes introduciendo un nuevo principio... una nueva perspectiva... un
nuevo paradigma. Al producirse una nueva teoría, por supuesto que debe ser más
comprensiva, el resultado no debe ser destructivo, sino instructivo. En tal sentido un
nuevo paradigma genera conocimiento, nuevos datos y, por lo tanto, nueva información.
Todo nuevo paradigma implica un principio que siempre existió pero hasta entonces nadie
había reconocido.
Todo nuevo paradigma "causa dolor" y pone en "peligro
el status" y "poder de los distintos elementos del sistema", los
cuales se opondrán, inclusive agresivamente, a adoptar cualquier nueva regla del juego,
como lo manifestó en diversas oportunidades el sabio A. Einstein: "los grandes
espíritus siempre encontrarán violencia oposición de mentes mediocres". Un
cambio de paradigma es en esencia una gran transformación radical del significado de las
reglas prevalecientes hasta esos momentos. Normalmente, todos los elementos integrantes
del viejo paradigma vuelven a cero y pierden todas las ventajas que habían alcanzado. De
acuerdo con los especialistas en los cambios, afirman que la aceptación de un nuevo
paradigma puede llegar a destruir a muchas personas, instituciones, sectores industriales
e incluso a la economía de un país. Un ejemplo de ello se puede observar fácilmente en
los países, que como Venezuela; han querido basar su economía en el petróleo caro, en
la mano de obra barata o en la abundancia de sus recursos naturales.
Cuando se pretende un cambio paradigmático en Venezuela, los
nuevos líderes hablan de un cambio revolucionario-, sin haberse agotado las explicaciones
del anterior y se alteran los supuestos fundamentales, muchas empresas y personas se
resisten al cambio y desaparecen del entorno, porque a pesar de las evidencias mostradas
nunca han querido aceptar que las reglas "no escritas" del nuevo juego eran
distintas, así como la forma de hacer negocios. Si los líderes de este "cambio
revolucionario" venezolano, explican lo que hasta momentos pasados eran turbios y
oscuros, poco a poco irán ganando terreno, Una vez superada la etapa embrionaria y la
comunidad de actores reconoce la fuerza y ventaja del nuevo paradigma, su crecimiento es
exponencial. De acuerdo con Kuhn, sobre la administración de nuevos paradigmas, afirma lo
siguiente: "Cuando un número crítico de pensadores llega a aceptar la nueva idea,
se produce un cambio colectivo de paradigma y brota el consenso, provocando una especie de
reacción en cadena". Después de algún tiempo, este paradigma sube, sufre
contradicciones. Los cambios en el entorno y la evolución de la sociedad, entre otros,
provocan que el nuevo paradigma vigente comience a tener grietas y escollos en su
perspectiva. ¡Entonces algunos pioneros emprenden intuitivamente la búsqueda de un
nuevo paradigma!