ESTILOS DE CAMBIO

" La gestión del cambio es un arte difícil."
B. Grouard y F. Meston

Las corporaciones exitosas de la presente década y del próximo milenio serán las organizaciones dinámicas, es decir aquellas empresas capaces de anticiparse, adaptarse y transformarse de una manera permanente y más rápida que sus competidores, para reforzar aún más su posición estratégica competitiva. Referente a esta realidad los autores B. Grouard y F. Meston (1996), afirman lo siguiente: " ... Los directivos se enfrentan con fenómenos extremadamente complejos para los cuales los métodos y los modelos de gestión tradicionales son poco eficaces ..." . En consecuencia los líderes para una nueva era deben desarrollar las competencias necesarias para poder gerenciar exitosamente los procesos de cambios que día a día es la norma en el mundo organizacional. Sin embargo superar la resistencia al cambio puede ser más fácil para las personas que ocupan posiciones en los niveles estratégicos organizacionales, si "aprenden" a comprender las distintas formas cómo la gente cambia. En consecuencia deben identificar la dinámica del cambio, sus causas, sus retos y sus criterios de éxito con la finalidad de ayudar a los responsables

- niveles tácticos - a conducir, y a lograr eficazmente, los cambios que se desean efectuar, tendente a obtener niveles superiores de desempeño. Los líderes para las nuevas realidades organizacionales deben cuestionar, examinar, revisar y reforzar los fundamentos conceptuales dirigidos a implantar un enfoque corporativo más definido y por supuesto incrementar la probabilidad de éxito.

De acuerdo con J. James (1998) existen cinco maneras básicas en los estilos de cambio: a) progresivo: es el que se presenta con mayor frecuencia y no exige ninguna dificultad para seguirlo. Además es un estilo, que muchas personas observan desde lejos. Este estilo progresivo reclama la implantación de pequeños cambios que, al final producen algo grande. El proceso es suficientemente lento para que apenas exista una pequeña percepción de él. Dentro de este estilo progresivo se puede mencionar el ejercicio físico. Un alto porcentaje de la gente sabe que hacer algún esfuerzo físico es beneficioso para la salud; pero existe una gran resistencia. Definitivamente se requiere un gran esfuerzo mental y físico para cambiar la manera cómo se han venido haciendo las cosas; b) sistémico: sin lugar a dudas que el estilo progresivo ha sido la forma como la gran mayoría de la gente ha enfrentado los cambios en el pasado; pero, el sistémico es el estilo de cambio del futuro. Es el más indicado cuando se exige una reacción rápida y comprensiva, además que es profundo, ilustrativo y, frecuentemente muy rápido; permite a los nuevos pensamientos o comprensiones recorrer el cuerpo y la mente por entero. Dentro de este estilo existen dos ejemplos representativos; pero que a la vez son muy viscerales: cuando la persona sabe que está en peligro - como es el caso de la inseguridad de la Venezuela actual - y cuando sabe que está enamorada. En vez de cambiar paulatinamente, se experimenta una transformación total. Este estilo de cambio es muy poderoso.

Por su parte el c) disfuncional: Los resultados claros y duraderos se consiguen por medio de los estilos progresivos y sistémicos. Pero no existe homogeneidad en los cambios. Existen procesos de cambio disfuncional, entre los que se pueden mencionar figuran los siguientes: cambio por excepción; cambio por coerción y movimiento pendular. La gente que proyecta un estilo de cambio por excepción, le gusta avanzar paso a paso, resistiéndose a cada avance. En vez de cambiar su sistema de creencias, crean excepciones a las reglas de dichos sistemas. La siguiente formulación es un claro ejemplo que refleja el cambio por excepción: "No tengo ninguna admiración o respeto por los políticos; pero, fulano de tal es diferente". La otra verdad es que la mayoría de la gente aprendió a cambiar por coerción en la infancia y todavía como adulto lo aceptan, cuando habían sido presionados como niños y como adultos aceptan todavía la presión de las personas que tienen poder. Ejemplos: como niños: "Si no haces esto lo lamentarás" y como adulto "O aprende a trabajar con la señorita Rodríguez o perderá su trabajo",. El éxito del estilo de coerción depende directamente del nivel de autoestima de la persona o del grupo al cual se aplica o de sus ansias de estatus.

El estilo de cambio basado en el movimiento pendular es normalmente aplicado por las personas extremadamente rígidas. Implica moverse de un extremo del sistema establecido al otro extremo. Desde la jerarquía hasta la anarquía, desde lo formal a lo informal, de la lealtad a la empresa al sabotaje, de liberal a conservador, son algunas significantes de este estilo. El movimiento pendular es el preferido por la gente que odia la ambigüedad y desea un control total. El problema básico subsecuente del cambio pendular es que cierra el cerebro. Cualquier información que pudiera entrar en conflicto con una opinión o creencia preestablecida es rechazada; d) cambios por sorpresa: éste es una categoría por sí mismo. No acepta la adopción de ninguna decisión frente a él. Las causas y circunstancias que alimentan este tipo de cambio, reclaman de un cambio violento e instantáneo. Los fenómenos naturales incontrolables, tales como terremotos, tormentas, huracanes, así como los accidentes, enfermedades y los conflictos bélicos son cambios generalmente impredecibles. Igualmente puede suceder con un evento no tan traumático como los mencionados anteriormente, requieren de un cambio que se puede adoptar. La forma como la persona reacciona es una de las cosas más importantes de este estilo de cambios por sorpresa. Una de las formas de estar prevenido ante los cambios inesperados y no deseados es imaginar qué es lo peor que le podría ocurrir a cualquier persona y, posteriormente, y proyectar la forma cómo se actuaría en una situación con estas características.

Lo que si es verdad irrefutable es que el mundo no es como era y, hoy por hoy, el avance del cambio es más rápido que nunca.