CREDIBILIDAD Y CAMBIO


"Las organizaciones pueden y
cambian a través de un proceso
natural de desarrollo"
J. Stewart.

Una de los componentes más importantes del proceso de cambio organizacional es que el mismo sea creíble. Las corporaciones continuamente están comentando acerca de la necesidad de cambiar, están constantemente sugiriéndoles a los trabajadores los procesos de cambio. De acuerdo a las realidades mundiales, la capacidad de cambiar se propone como una condición necesaria para la supervivencia de las empresas y de sus propios integrantes. La credibilidad asociada a los procesos de cambios representa realidades de diferentes índole. Al inicio se interrelacionan con los mismos gestores del cambio. Se puede concebir que la intencionalidad de los actores del cambio es homogénea. Si se toma en cuenta el organigrama normal de las organizaciones convencionales, diseñado sobre la base de una división jerárquica y funcional, no todos los miembros de la estructura informal poseen el mismo rango o función, ni tampoco perciben los cambios de la misma forma.

Desde ese punto de vista, al no haber intencionalidad se está en un proceso de cambio, donde las diferencias se perciben a través de las relaciones de poder. En consecuencia se forman en un cambio de relaciones de poder, la credibilidad se ve influenciada en la medida en que la intencionalidad de los distintos actores no coincidan entre sí.

Con mucha frecuencia, establecida una determinada guía de acción de parte de los niveles estratégicos, los niveles de menor jerarquía no siempre la aceptan. Todos estos sistemas necesitan ser revisados. Aunque no sea posible rediseñarlos al mismo tiempo. Los sistemas no se presentan pasivamente para ser modificados, tienen su propia inercia y muchas veces han sido elaborados independientemente uno de otros. Tal vez muchos tratadistas organizacionales quisieran hacer un análisis global tomando luego cada sistema por separado, alinearlos hasta la certeza de estas modificaciones son efectivas y articuladas acciones, para después tomar en cuenta cada uno de las restantes y de esa forma percibir el cambio de una forma lógica.

Pero los procesos del cambio organizacional se producen en el contexto de un entorno cambiante que va modificando sus exigencias orientados a la organización y resulta muy cuesta arriba congelar la realidad. Esta dificultad afecta entonces "involuntariamente" la credibilidad, por cuanto no es posible hacer lo que se debe y ello orientara a los participantes.

Siempre hay alguien que creee en alguien. Lo que la credibilidad concede en caso de que se cumplan las expectativas, es la confianza. Esto es esencial. Esta cuestión de la confianza contribuye no sólo en el plano de las relaciones sociales, sino también en el plano de las relaciones económicas. Muchos de los costos de la transacción se originan simplemente en el hecho de que las partes no se tienen confianza y deben cubrirse de eventuales riesgos. Relacionando esto con la credibilidad, significa que cuando ella no existe la comunicación se resiente. Se invierte mucho tiempo en analizar qué es realmente lo que está pasando más allá de lo que se habla, las estructuras formales resultan desautorizadas por las relaciones.

La credibilidad es una promesa. Esta promesa en realidad reciproca, se configura metafóricamente como un verdadero contrato. Identifica a los actores de la relación. Es emergente. De modo tal que la credibilidad ganada a lo largo de una relación puede perderse instantáneamente. No importa todo lo que la persona haya realizado anteriormente, en el momento en que se rompa la confianza, se pierde la credibilidad. Es decir que la credibilidad no funciona a la manera de una cuenta corriente normal, en la que se realizan depósitos y extracción de dinero. La credibilidad depende de las características de las personas que la demuestra. Se puede considerar las posiciones posibles de los interventores dentro de este proceso. El crédulo y en el otro extremo el escéptico. El crédulo es quien está casi incondicionalmente dispuesto a otorgar credibilidad, mientras que el escéptico tiene una posición en la cual le resulta difícil o imposible hacerlo. El escepticismo es una posición filosófica que desde un punto de vista teórico niega la posibilidad de existencia de una afirmación absolutamente segura, y en su realidad genera una negativa. El escéptico, ubicado en esta posición, negará la posibilidad de otorgar confianza de una manera absoluta.