CONTABILIDAD
DEL CONOCIMIENTO
"La contabilidad del conocimiento surge
como respuesta a las problemáticas
derivadas de la administración del
capital intelectual (administración del
conocimiento). Esta, a su vez, tiene
origen en la economía del conocimiento"
S. A. Mantilla
Los tratadistas de esta materia, consideran que de acuerdo
a las realidades existen diferentes ópticas para percibir y comprender la administración
y contabilidad del conocimiento. Sin embargo, pareciera ser que existe una gran coherencia
en aceptar la teoría expuesta por el futurólogo Alvin Toffler en sus famosos textos
"El Shock de Futuro", "La Tercera Ola" y "El Cambio de
Poder" donde afirma repetitivamente que la humanidad ha tenido tres grandes olas:
agrícola, industrial y del conocimiento. Cabe mencionar que esta última en los inicios
de la misma fue denominada la ola de la informática. Pero, con los resultados de las
investigaciones han ratificado que mucho más ha sido la administración del capital
intelectual humano, que a la administración de los depósitos del mismo proceso, como
son: sistemas de expertos, bases de datos o redes de comunicación.
En uno de los puntos que están de acuerdo los especialistas en este
asunto es que en los momentos actuales fines del pasado siglo y comienzo del
presente siglo-, es un proceso evolutivo en donde se tienen que abandonar todos los
paradigmas de las olas agrícolas e industrial, para sentar las bases de la ola del
conocimiento o capital intelectual humano. Este proceso de cambio vertiginoso e
incontrolable, ha venido produciendo en todos los elementos que componen estos nuevos
escenarios crisis en todas las dimensiones, así como también la reformulación de las
nuevas reglas del juego. Sobre esta realidad en espacios anteriores se había desarrollado
que el nuevo paradigma del conocimiento trae como consecuencia otros paradigmas o reglas
del juego que señalan las nuevas formas de competir. De la capacidad de entender,
adaptar y aprovechar estas reglas del juego, dependerá el éxito de las empresas y su
permanencia en el futuro.
Las bases de la convencional economía (tierra, capital y trabajo) han
sido reemplazadas totalmente por el nacimiento de las organizaciones de alta tecnología,
representadas por los siguientes elementos: software, servicios y biotecnología. En
consecuencia, los fundamentos de los controles financieros tradicionales, como son:
activos físicos, mano de obra, materiales, se han convertido en elementos sin ningún
tipo de vigencia y hoy día la cuestión perentoria es medir y evaluar financieramente
activos intangibles tales como: capital intelectual humano, las marcas y los patentes.
Este nuevo camino no ha sido fácil de transitar debido a la cultura de los esquemas
contables tradicionales, pero en los últimos años ha habido grandes progresos. La
relevancia de los activos intangibles ha sido tan significativa que ha traído como
consecuencia el diseño y formulación de una nueva norma internacional (IAS 38) para la
administración de esta herramienta y de manera muy particular su aceptación,
valorización y revelación en los estados financieros. Otra de las innovaciones contables
del conocimiento es el "Study 7" (IFAC-FMAC) el cual define algunas diferencias
en relación con dicho asunto, debido a que determina la dirección de las nuevos procesos
de contabilidad moderna, los cuales están siendo considerados más convenientes como
instrumentos de información para la gerencia del capital intelectual humano.
Esta nueva orientación de la contabilidad moderna y su obligación de
contabilizar los activos intangibles ha despertado interés hasta del Santo Padre Juan
Pablo II, quien en su encíclica "Fides et Ratio", fija la
posición de la Iglesia sobre el particular.
Otro de los aportes significativos en la contabilidad de los activos
intangibles está constituido por lo que se denomina "Modelo de Valoración de
Negocios" (Business Assesment Model) el cual se puede decir que tiene
implícito una nueva visión del negocio: es necesario ir más allá de los números
tradicionales y ayudar a implementar la estrategia, que lo logra por medio de la
estructuración de tres jerarquías:
1º) cualidad del liderazgo = administración;
2º) creación de valor = operaciones + desempeño; y
3º) generación de ingresos = negocio central + mercado + competencia.
Otros de los índices que se están administrando en la contabilidad
moderna están representados por el Valor Económico Agregado (EVA) (Economic Value Added)
y el Valor de Mercado Agregado (MVA) (Market Value Added). EVA es la utilidad operacional
neta después de impuestos (NOPAT) menos un gasto de capital. De acuerdo con este índice
si la rentabilidad/retorno sobre el capital de una empresa sobrepasa sus costos de
capital, está creando verdadero valor para los accionistas. Estas medidas forman parte de
un abanico más grande denominado Análisis de Valor de Accionista (SVA) (Shareholder
Value Analysis), que ha representado la corriente más vigorizante de esta materia en la
última década. Este índice entremezcla tres elementos importantes: 1º) flujo de
efectivo; 2º) efectivo medido durante un período dado de tiempo (duración del
crecimiento del valor); y 3º) riesgo, de otro modo conocido como costo de capital.
Los expertos en la contabilidad del conocimiento, entre ellos a S.
Mantilla; definen el valor corporativo como la suma del valor presente de todos los flujos
de efectivo y el valor de mercado de los activos no-operacionales. Mientras que el valor
de accionista lo define como la suma del valor corporativo más el valor de mercado de
todas las deudas. En el aspecto de contabilidad general se ha avanzado mucho más, por
cuanto se viene hablando recientemente del "Círculo
aprendizaje-conocimiento-valor" y de la "Auditoria de Procesos de
Negocios".
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