"La cultura es un conjunto de maneras
de pensar, de sentir y de actuar más o
menos formalizadas, las que siendo
aprendidas y compartidas por una
pluralidad de personas, sirven objetiva
y simbólicamente para hacer de ellas
una colectividad particular y distinta"
G. Rocher
De acuerdo a algunos tratadistas sobre la arquitectura organizacional,
quienes afirman que mientras más se desarrollan la organización y el orden, mientras
más complejos se convierten, más deben tolerar y utilizar el desorden. Pareciera ser que
existe cierto grado de disfuncionalidad e incoherencia, por cuanto por una parte, la
arquitectura organizativa sigue la estrategia, identificada como causa-efecto; por otro
lado la estrategia de futuro tiene su fundamento en las estructuras del presente, trayendo
como consecuencia ciertas modificaciones en la diseñada por los respectivos líderes.
Dichos expertos ratifican que no hay estrategia pura creada aparte de cualquier
estructura. En consecuencia la arquitectura organizacional es al mismo tiempo causa y
efecto de toda estrategia. La otra posición controversial es la siguiente: "la
arquitectura produce las estrategias con el fin de garantizar los objetivos
organizacionales, como son: supervivencia, crecimiento, utilidad, etc.; sin embargo la
misma estructura demuestra resistencia al cambio, relacionado con la estrategia". La
arquitectura es a la vez impulso y resistencia de esta última. Tomando en cuenta que
existe una gran brecha entre "estrategia y estructura", las organizaciones deben
tratar de desarrollar su propia respuesta a sus realidades particulares.
Tratando de comprender esta realidad y con la finalidad de establecer
un plan de acción, a continuación se mencionan los componentes fundamentales para que
una estrategia tenga éxito: a) una visión de futuro compartida de empresa: la
fuerza y el entusiasmo es el primer elemento clave. Este factor representa lo que la
organización está capacitada de conseguir, formado por las metas y los objetivos
formulados a corto y mediano plazo. Todos estos elementos representan el motivo inspirador
para la conducción de la misma; b) valorización de su capacidad de respuesta: las
metas y los objetivos estratégicos formulados a corto y mediano plazo, constituyen un
norte que debe guiar a la organización. Tendente a la consecución de los mismos, debe
implantarse un modelo metal del compromiso del logro de estas metas. Este camino
representa el análisis de la brecha, el cual permite comprender a fondo la diferencia que
existe entre la capacidad actual y la situación ideal futura y c) identificación de
factores motivadores del proceso humano: en este tercer paso se identifican
simplemente los pasos lógicos y secuénciales de las actividades a llevarse a cabo, así
como también los criterios de valorización que los pueden separar. Sin lugar a dudas
este tercer elemento tiene que tomar en cuenta el contexto del tiempo, por cuanto los
elementos a corto y mediano plazo pueden prolongarse y existe la tendencia de perder su
proceso evaluativo. Los componentes fundamentales de este paso, pueden ser entre otros los
siguientes: reclutamiento, selección y empleo de los trabajadores más capaces,
identificación de objetivos de rendimiento, valorización de la gestión individual y de
los equipos, remuneración y reconocimiento y, capacitación a corto plazo.
Hoy día uno de los elementos más importantes en este mundo
globalizado, está representado por las características de los procesos de compensación
y beneficios, los cuales deben estar íntimamente relacionados con la estrategia
corporativa organizacional, la cual debe incluir en este aspecto los siguientes elementos:
1º) que las compensaciones económicas y no económicas y el reconocimiento deben
reforzar la ejecución y alcance de los objetivos estratégicos organizacionales; 2º)
debe existir una correspondencia horizontal, es decir que las compensaciones reafirmen un
sentido de significado compartido a través de su relación con la formulación de los
objetivos; 3º) que dichos paquetes económicos satisfagan las necesidades de los
trabajadores, así como también los empresariales y 4º) que el sistema de remuneración
y compensación sea considerado justo y adecuado.
Los ciclos de aprendizaje, constituyen una fase importante en el
diseño e implantación de una estrategia exitosa, por cuanto a plazo relativamente corto
es posible dotar a las organizaciones de nuevas competencias, reformular los objetivos y
los sistemas de evaluación y rediseñar los procesos de remuneración. De igual forma es
posible mejorar las plataformas de capacidades y competencias por medio de los ciclos de
aprendizaje y el diseño de estos basado en competencias. En otras palabras establecer
coherencia entre los procesos humanos de los ciclos a corto y mediano plazo y por supuesto
modificar los objetivos estratégicos organizacionales es esencial para el éxito de
cualquier empresa estrategia empresarial que se desea implantar.
Por otra parte para que una estrategia tenga éxito la visión de futuro puede
contemplar nuevos escenarios del equipo de liderazgo muy diferente al actual. Sin lugar a
duda, el cambio en el entorno de la organización exige reenfocar sus objetivos y nuevas
capacidades en la dirección de las mismas.