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"THE BALANCE SCORE CARD"
"El logro de la competitividad de
la organización debe estar referido
al correspondiente plan, el cual fija
la visión, misión, objetivos y
estrategias corporativas con base
en el adecuado diagnóstico situacional"
J. M. Beltrán
En los últimos años, a nivel empresarial ha
existido una gran preocupación sobre el diseño e implementación de un sistema integral
de indicadores que sirva de soporte para la valorización de los resultados de la gestión
empresarial, no solamente para los cuadros directivos gerenciales, sino también para los
clientes externos de la organización.
Al principio de este tiempo de incertidumbre
por cuanto se estaba creando algo muy innovador, había entre los tratadistas
cierta inquietud con dicho sistema y que debería ser estructurado de una forma tal que
bajo ningún aspecto pudiese reflejar alguna incoherencia entre los objetivos
estratégicos formulados y que -de la misma manera- pudiese permitir a través del poder
gráfico identificar los enlaces entre los medios y los fines; es decir, el plan
estratégico de la actuación gerencial con la finalidad de garantizar -¡a como dé
lugar!- la consecución de los objetivos formulados y que además, evalúe las relaciones
causas-efectos, apoyando un seguimiento y análisis constante.
Desde esta realidad, los tratadistas comenzaron a
pensar en el diseño de un sistema de control no convencional de objetivos acabaron
con la "Gerencia por Objetivos", muy de moda en las décadas del 60/70 del siglo
pasado. Dentro de ese nuevo sistema integral de indicadores tenía que haber
especies de "árboles de interconexiones lógicas con la única finalidad de medir
los resultados de la gestión comercial (clientes externos), operacional (procesos) y
financiero (accionistas).
El Dr. Víctor Dezeraga, experto en esta nueva
herramienta gerencial, manifestó en los inicios de esta implantación lo siguiente: "A
partir de los indicadores se calcularon, tabularon y graficaron índices que a priori
reflejaban lo planificado, programado o presupuestado, configurándolos de forma tal que
permitiese contrastarlos en una misma página con los índices
que a posteriori reflejaban los resultados de la gestión" Este mismo autor
basado en este innovador sistema integral y relacionándolo con la Teoría del Aprendizaje
de Doble Lazo del Dr. Argyris, hace el siguiente comentario: "Esto no tan sólo
facilitó la visualización en función del tiempo de las
desviaciones entre resultados alcanzados y metas planificadas, sino que facilitó también
´seguir las pistas aguas arriba para buscar probables causas endógenas, exógenas o de
diseño estratégico´ y desde allí simular escenarios distintos o nuevas
estrategias o formular y comparar acciones correctivas aguas abajo o modificar
metas".
Estas inquietudes y nuevos escenarios
empresariales dieron como consecuencia la aparición de variados, sofisticados y
automatizados sistemas, tales como P&CIS (Planning & Control Integrated Systems);
SIP&C (Sistema Integrado de Planificación y Control, creado por el Dr. V. Dezerega).
Los sistemas integrales de indicadores fueron creándose y popularizándose, como
consecuencia de la gestión del capital humano y de los avances de la filosofía de
Calidad Total, del Mejoramiento Continuo y, seguidamente con la identificación de las
ventajas competitivas y comparativas, apoyadas también por el "benchmarking",
de la reingeniería o rediseño y más recientemente por lo que se ha denominado las
"competencias medulares", tal como lo constituyen la gestión del conocimiento y
del capital intelectual.
Con el beneficio de esta innovadora herramienta, se
han incorporado componentes empresariales, tales como: la tabulación y graficación del
Valor Actual del Flujo de Caja Libre, lo relativo al Valor Actual Neto del Valor
Económico Agregado; muchos de ellos tienen derechos de autor, que son conocidos
mundialmente por su efectividad y eficiencia. Durante el proceso de implementación de
este sistema integral de indicadores se agregaron herramientas de Análisis de
Sensibilidad, Optimización No Lineal (máximos mínimos y búsqueda de metas) y
Simulación de Montecarlo, y se automatizó el llenado de los Cuadros Estratégicos de
Planificación y Control Gerencial, orientados al aseguramiento de la gestión y de la
gobernabilidad.
Las corporaciones mundiales, que han utilizado el
cuadro de mando integral (Balanced Score Card: BSC) y han podido comprobar su eficacia han
venido incorporando indicadores que explícitamente detallan tanto de la formación y
acumulación de Capital Humano o Intelectual, como de la satisfacción de los
trabajadores, directamente relacionados con índices específicos que evalúan el
incremento y utilización de competencias, tanto humanas como tecnológicas, que coadyuvan
a lograr altos niveles de excelencia en el rendimiento de la gente, por cuanto son los
procesos competitivos generadores de todo éxito empresarial. |
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