GESTIONANDO LA CALIDAD


"Para que la calidad funcione
se necesita hacerla invisible
dentro de la organización
"
L. Valdés

 

Sin lugar a dudas que, para gestionar exitosamente la calidad, los niveles estratégicos organizacionales deben formularse la siguiente interrogante: ¿Qué se espera de un proceso de calidad?

La experiencia a nivel de los escenarios empresariales es que en muy pocos casos los altos directivos comprometidos con esta cualidad, se formulan esta pregunta y -mucho menos- ofrecen una visión de respuesta a la misma. Esto trae como consecuencia que la información que se administra inicialmente carece de toda veracidad; además, un porcentaje considerable de estos dirigentes esperan una solución mágica -por medio de la "bola de cristal"- que tampoco la tienen a todas las contingencias que regularmente se presentan en la ejecución normal de las actividades, aunado que ellos mismos ocultan las deficiencias administrativas existentes y la ausencia de un estilo de liderazgo exitoso. Otros tienen como objetivo fundamental administrar sus empresas orientados a los logros financieros, de clientes satisfechos y trabajadores contentos y los más cínicos conciben estos procesos como una manera de sacarle el mejor provecho al personal.

Independientemente del aspecto conceptual y pragmático y del fin último de todo proceso de calidad total, éste fracasará si no se entiende la esencia y la magia que encierra su verdadera filosofía.

Llevar a cabo un proceso exitoso de calidad total conlleva realizar cambios profundos y radicales en la manera de conceptualizar y administrar la organización. Incluyendo que los gerentes de alto nivel aprendan a visualizar el "bosque", eliminando la forma "focalista" de ver solamente los árboles En consecuencia, se requiere establecer un pensamiento sistémico con una visión compartida en todos los niveles jerárquicos de la organización.

En este orden de ideas, el Dr. S. P. Robins hace mucho énfasis que la Administración de Calidad: "está impulsada por la satisfacción constante de los clientes a través de la mejora continua de todos los procesos de la organización". Este enfoque representa un gran reto no solamente para los directivos, sino también para todos los miembros de la organización, por cuanto este concepto tiene implicaciones para el comportamiento organizacional porque requiere que toda la gente vuelva a pensar en lo que hacen y se comprometan más en los procesos de concepción y adopción de decisiones de trabajo.

Este enfoque integral organizacional, en estas épocas de cambios violentos e incontrolados, cuyo impacto es muy severo, se hace necesario repensar la mejora de la calidad y la productividad desde la siguiente inquietud: ¿Cómo se harían las cosas si se comienza desde cero? Esta es la concepción inicial de todo planteamiento de reingeniería o de rediseño de los procesos, debido que los altos directivos deben hacer un juicio de valor y de abstracción si todo comienza desde cero: ¿Cómo serían los nuevos procesos? ¿La nueva arquitectura organizacional? ¿El nuevo estilo de comportase los empleados? Y muchas otras variables que deben ser repensadas.

De acuerdo al antes acreditado autor, la gestión de la calidad tiene cinco componentes básicos: 1°) Enfoque en los clientes: los clientes no sólo son los foráneos que compran los productos (bienes o servicios) de la organización, sino también los clientes internos, como el personal de embarque o cuentas por pagar, que se relacionan y sirven a otros en la organización; 2°) Interés en la mejora continua: la administración de la calidad es un compromiso de nunca sentirse satisfecho. "Muy bien" no es bastante bueno. La calidad siempre puede mejorarse; 3°) Mejoramiento de la calidad de todo lo que se hace en la organización: la administración de la calidad adopta una definición muy amplia de calidad. Se relaciona no sólo con el producto final, sino también con la forma en que la organización maneja las entregas, con cuánta rapidez responde a las quejas, con qué cortesía se contestan la llamadas, etc.; 4°) Medición exacta: la administración de la calidad se vale de técnicas estadísticas para medir todas las variables fundamentales del desempeño en las operaciones de la organización. Luego, estas variables se comparan con los estándares o las referencias para identificar, y 5°) Facultamiento de los trabajadores: la administración de la calidad hace participar a los trabajadores de línea en el proceso de mejora. En los programas de administración de la calidad se recurre extensamente a equipos como vehículos facultativos para hallar y resolver problemas.

Esta nueva visión empresarial (que la administración de la calidad total es responsabilidad de todos) conlleva a que los enfoques teóricos que conciernen a la adopción de decisiones, la resolución de problemas o el funcionamiento de las organizaciones acaban -poco a poco- por despejar las hipótesis simplistas que ha orientado hasta ese momento: la complejidad desecha que una única persona decida, desecha la racionalidad unívoca y las representaciones mecanicistas. Los modelos de relojería o las representaciones newtonianas cada vez reflejan menos la complejidad de las organizaciones humanas, que cada día más se acercan a modelos biológicos, muy heterogéneos y complejos. Desde este punto de vista los actores que intervienen en la gestión de estos procesos de administración de la calidad son múltiples y variados, en consecuencia, ninguno de ellos puede pretender dominar la totalidad del proceso, por consiguiente: su calidad. ¡EN EL CONTROL DE LA ADMINISTRACIÓN DE CALIDAD UNA SOLA PERSONA ES UNA ILUSIÓN!