LA INTELIGENCIA EMOCIONAL APLICADA AL LIDERAZGO

"El concepto de inteligencia emocional
está barriendo el mundo"
R. K. Cooper.


Desde aproximadamente 1989 se ha venido estudiando con mucho interés por medio de investigaciones tanto teórica, como de campo todo lo referente a la inteligencia emocional. Los resultados de estas investigaciones han traído como consecuencia que muchos especialistas en la materia, creen que la humanidad se encuentra en los primeros pasos de lo que será la siguiente revolución de los negocios. Por supuesto en este compulsivo cambio, no habrá "derramamiento de sangre", como ocurre en todas las revoluciones; pero con esta transformación tan violenta de lo "viejo" a lo "nuevo", serán enterradas muchas ideas y teorías convencionales. Estas investigaciones acerca de la inteligencia emocional, han demostrado contundentemente que las personas que se han destacado más intelectualmente, no suelen ser las que obtienen más éxito, ni en los negocios, ni en su vida privada.

En los últimos años el cociente emocional (CE), se ha venido aceptando como un equivalente abreviado en inteligencia emocional (IE) al cociente de inteligencia (CI). De esta realidad los investigadores de este conocimiento han manifestado que un líder organizacional técnicamente bien preparado y con éxito, con un alto cociente emocional (CE) es una persona que puede apreciar más hábil, fácil y rápidamente que el resto de sus colegas las contingencias en formación que tienen que ser solucionadas, los componentes débiles de los equipos humanos de trabajo y de la estructura formal organizativa a las que hay que prestarle atención de inmediato, las brechas que deben ser eliminadas o los "baches" que deben ser cubiertos, las interacciones subyacentes que pueden significar oportunidad, y las obscuras e inquietantes interacciones que pueden convertirse en oro....y muy rentables.

Refiriéndose a esta realidad el Dr. R. K. Cooper (1998), especialista en la materia afirma lo siguiente: ".... El concepto de inteligencia emocional está barriendo el mundo. La ciencia está demostrando que es el Cociente Emocional (CE), más que el cociente de inteligencia (CI) o la sola capacidad cerebral, lo que sustenta muchas de las mejores decisiones, los negocios más dinámicos y las vidas más satisfactorias y de mayor éxito..." . El Dr. Cooper, Consultor Ejecutivo, ha venido señalando el camino del desarrollo y aplicación de los valores y del aprovechamiento de la inteligencia emocional en el liderazgo y sobre manera en el tipo de organizaciones. Estas novedosas informaciones, se han logrado por medio de las diferentes investigaciones del cerebro y la conducta y, apoyándose las mismas en ejemplos prácticos y verdaderos de su experiencia como consultor.

Las grandes innovaciones y creatividad en los últimos tiempos en el campo empresarial, han sido soportadas por una enorme fe en la racionalidad de la estructura y la afirmación y creencia constante de que las estadísticas, el análisis, la indagación intelectual, las relaciones incorpóreas y la brillantez conceptual son los catalizadores de la transformación exitosa de las empresas. Este gran esfuerzo que han realizado las organizaciones para ser cada día más competitivas, indiscutiblemente ha traído algunos beneficios, pero no sin costos dramáticos de la gente que todavía permanecen en ellas y todos los días siente una gran presión, incertidumbre, derrumbamiento de confianza, las distancias entre los "líderes" y los subalternos cada día son más grandes, la innovación y la creatividad cada día están más ahorcadas, la inconformidad va creciendo , mientras que la lealtad y el sentido de pertenencia cada día está desapareciendo.

El estudio y las investigaciones del valor de la inteligencia emocional, han venido demostrando que existe una mejor manera de hacer las cosas. Los avances vertiginosos de la ciencia de la inteligencia emocional, soportada por una gran cantidad de estudios, de investigaciones e informes administrativos, están enseñando a la humanidad y concretamente a los líderes de los diferentes escenarios cómo mejorar la capacidad de raciocinio y, por supuesto, como utilizar de la mejor forma la energía de las emociones, la sabiduría de la intuición y del poder inherente a la capacidad que posee la gente de conectarse a un nivel fundamental con ellos mismos y con sus semejantes.

La sociedad ha pagado un elevado precio, no solamente en las organizaciones e instituciones, sino que también en sus propias vidas, por tratar de desconectar las emociones del intelecto. Se sabe intuitivamente que eso no se puede hacer, por cuanto la ciencia moderna está demostrando día tras día que es la inteligencia emocional (IE), no el cociente de inteligencia (CI) ni la sola capacidad del cerebro, lo que soporta muchas de las mejores actuaciones y decisiones, las organizaciones más exitosas y rentables, y los estilos de vida más placenteros.

Desde cierto tiempo algunos de los tratadistas más importantes sobre el liderazgo han venido recomendando conservar las emociones en la vida organizacional y aprender a valorarlas y administrarlas mejor, en ellos mismos y en los demás. Cuando un líder utiliza no solamente la mente analítica sino también las emociones y la intuición, los sentidos y la inteligencia emocional lo capacitan para recorrer en un instante centenares de posibilidades y opciones para llegar a la mejor solución en segundos en lugar de horas.