"Liderazgo es la habilidad para
influir en un grupo y lograr la
realización de metas"
S. Robbins
Las responsabilidades de las personas que ocupan cargos de lideranza
tienen la capacidad de asociar fundamentalmente las competencias técnicas, conceptuales y
humanas, las cuales se administran en los diferentes niveles jerárquicos y con diferentes
profundidades. El soporte de la actuación de los más cercanos seguidores es un elemento
importante e indispensable para la reafirmación del estilo del líder. Las personas que
ocupan cargos en los niveles estratégicos, tácticos y operativos, si desean ser exitosos
desarrollan diferentes estilos, que pueden variar desde un estilo eminentemente
democrático a un estilo totalmente totalitario. Un líder eficaz, que es considerado como
participativo, reafirma su actuación en muchas situaciones diferentes, adopta un estilo
de contingencia, demostrando con su actuación que pueden haber diversidad de estilo y que
los mismos, sabiéndolos administrar pueden conducir al éxito. Dicha persona debe guiar a
la organización hacia la consecución de los objetivos estratégicos organizacionales
planificados, tiene el deber en primer lugar de analizar e identificar los sectores claves
del éxito en la actuación de sus más cercanos seguidores, tratando de identificar, con
el apoyo de éstos; los componentes básicos para garantizar el éxito de su gestión. El
líder debe simbolizar el cambio, que está ocurriendo en el ámbito de la "aldea
planetaria".
Sin lugar a dudas que el liderazgo es un escenario social que está
representado por dos componentes inseparables: el que influye y los que son influidos.
Pero, las transacciones entre el líder y sus seguidores son dinamizadas constantemente
pretendiendo de adaptarse a los continuos y discontinuos cambios en el entorno y por
supuesto a las nuevas y exigentes estructura globalizadas. En la actualidad el mundo es
cada día más complejo y por supuesto esta realidad la hace más dependiente de los
líderes de las grandes naciones. En referencia a esta realidad el Dr. W. Bennís,
especialista en el desarrollo de líderes afirma la siguiente: "No podemos
funcionar sin líderes. La calidad de nuestras vidas depende de ellos. Los líderes son
importantes porque son los responsables de la efectividad de las organizaciones. Las
naciones no pueden progresar sin una visión en común y los líderes son los que se la
deben proporcionar".
Hablar del liderazgo en su más pura significación y
significante, no ha tenido ninguna variación a través del tiempo, solamente ha variado
en sus formas. Cuando se pretende relacionar a los "líderes estratégicos" con
los "líderes nominales", se reafirma que los personas que alcanzan la cima de
las organizaciones pero que realmente no deberían estar en esos niveles, que han llegado
a esos niveles por cuanto el líder nominal administra "inteligentemente" cuál
es la percepción positiva que tiene el resto de la estructura informal. En un alto
porcentaje de su estilo posee un sentido extremo de su auto-percepción. Desarrollan un
arquetipo mental que "tienen derecho de estar en la cima" y por
supuesto refuerza un estilo actitudinal necesario para mantenerse en esos niveles. Las
investigaciones sobre el liderazgo han puesto de manifiesto que este tipo de personas
desarrollan habilidades "políticas depuradas" al extremo para mantener su
posición. Las supieron administrar para llegar a esa posición, sin ningún tipo de
talento de liderazgo. Sus más cercanos subalternos, no así sus seguidores; de acuerdo a
las vivencias tienen capacidad de juzgar lo que son: "personas que adolecen de
competencias como líderes".
La gente por naturaleza en un ser sociable y por supuesto el
fenómeno de liderazgo está directamente relacionado con el estilo transaccional entre
él y sus más cercanos colaboradores, la cual debería estar enmarcada por un proceso
natural y sobre todo muy dinámico. Esta realidad fácilmente puede ser observada en todos
los niveles organizacionales. En esta oportunidad se hace referencia a aquellas personas
que por naturaleza están aspirando y, que de hecho orientan con éxito, en los
"cogollos" de las organizaciones. Los estudiosos de este tema han reafirmado que
el liderazgo efectivo requiere ante todo aprender a utilizar el poder, lo cual constituye
un elemento importante cuando se está investigando los estilos de actuación. ¡Una
buena intención se reviste de poder!. El poder faculta la capacidad de mandar,
ordenar, disponer, señalar qué hay que hacer, dónde, cuándo, cómo y quién por medio
de su más típica actuación, que es la autoridad cómo se ejerce.
Valdría la pena preguntarse hoy las siguientes interrogantes: ¿Quién
tiene en la actualidad el poder en la empresa?; ¿El Empresario?. En las pequeñas
empresas, en las que la estructura informal es muy pequeña, la respuesta a las
interrogantes anteriores puede ser afirmativa en la mayoría de los casos. Pero en las
medianas y grandes empresas: ¿Quién tiene el poder?. ¿La Junta de Accionista?. La
respuesta tiene mucha relación con el grado de información que se les puede suministrar.
Si dicha información no es pertinente en calidad y cantidad y si verdaderamente tienen
pertinencia con la realidad de los procesos de adopción de decisiones, pueden estar
dirigidas y manipuladas, por la persona que en dichas organizaciones pueden tener toda la
información.