"En primer lugar, el liderazgo no es por
sí ni bueno, ni deseable. Es un medio,
y el fin al cual se dirija es la cuestión crucial"
P. Drucker
Los investigadores sociales a través de los resultados de sus
investigaciones han llegado entre otras a la siguiente conclusión: los estudios
relacionados con las naciones, las investigaciones relativas a las organizaciones y los
conceptos e ideas referentes al desarrollo organizacional y personal están directamente
relacionados con los roles que desempeñan las personas que ocupan cargos de lideranza.
Los resultados en términos de calidad y cantidad y los procesos de cambios empresariales
tienen una relación íntima con la calidad del liderazgo puesto de manifiesto por las
personas que poseen la competencia de estimular que la historia y las organizaciones se
dinamicen.
Para toda persona que comienza su carrera como líder es sumamente
importante afianzar una orientación de destino desde el inicio de la carrera y tratar de
desarrollar un hábito de comportamiento apropiado para reafirmar la función del líder.
De acuerdo a investigaciones referente al desarrollo del liderazgo pareciera ser que los
líderes exitosos demuestran una "gran madurez para su edad organizacional".
Valdría la pena preguntarse lo siguiente:¿Cuáles son los componentes básicos de esa
madurez?. Pero antes de responder dicha pregunta es recomendable recordar el concepto de
madurez, según lo definen Hersey y Blanchard: "es la capacidad y la voluntad de las
personas para asumir la responsabilidad de guiar su conducta". Por su parte el Dr. C.
Levicki dice que la madurez puede definirse como: "una persona que observa las
consecuencias de gran escala y largo plazo de sus acciones con mayor claridad que el grupo
de compañeros". Los líderes exitosos en el transcurso de su carrera como tal y casi
en forma permanente "vuelan en helicópteros" por encima del primer plano de los
escenarios en donde actúan, observando objetivamente desde las alturas las actuaciones de
los actores de dichos escenarios. Afianzando sus procesos de reflexión y análisis,
tratando que sus hábitos de comportamiento no produzcan ningún daño a su paso y
visualizando un futuro claro y alcanzable.
La madurez consta de dos componentes básicos: la madurez laboral y la
madurez psicológica. La laboral está representada por los conocimientos y las
habilidades obtenidos o desarrollados por una persona. Quienes tienen una gran madurez
laboral poseen conocimientos, competencias, la capacidad y la experiencia para realizar
sus responsabilidades organizacionales en forma autónoma. Tienen una gran motivación al
logro. Por su parte la madurez psicológica está representada por la voluntad, deseo o
motivación de hacer algo. Las personas que tienen mucha madurez psicológica no requieren
estímulo exterior. Su motivación es intrínseca.
Por lo general los líderes exitosos tienen una vida equilibrada desde
el punto de vista emocional, comparten con su familia una gran parte del tiempo libre,
además de realizar sus aficiones y sus pasatiempos. Se preocupan por sus condiciones
físicas y mantienen la mente y el cuerpo en buenas condiciones y no son esclavos en un
excesivo amor al lujo. Estas características garantizan que muy pocas veces se ven
cohesionados a adoptar decisiones profesionales por dinero en lugar de hacerlo por el
entusiasmo intelectual o por la diversión del reto. En el lado opuesto, es notable que un
alto porcentaje de los líderes fracasados parece haberse unido a la persona errónea.
Para ellos que tienen una gran tendencia de utilizar sus habilidades y energías vitales
al máximo, elegir a los seguidores o colegas erróneos puede representar una pesada carga
sobre su carrera como líder. Los líderes que por cualquier causa hayan interiorizado
preferencias sofisticadas requieren establecer intereses fuera de la organización, para
mantener vivo el espíritu de curiosidad, el ansia intelectual y la necesidad de belleza
estética.
Sin lugar a dudas los líderes exitosos poseen vida privada. No se auto
engañan, en el sentido que sus conocidos en la organización son sus amigos y, que su
vida en la empresa es también su vida privada. No utilizan la plataforma de la
hospitalidad corporativa para establecer procesos de sociabilización. Reafirman en cada
actuación que su vida privada debe continuar como tal. Sienten un gran respeto por sus
amistades personales y el tiempo que pasan con ellos tratan a como de lugar establecer los
límites entre la vida social y la empresarial. Por otra parte se ha descubierto que los
líderes altamente competentes también tienen suficientes habilidades sociales para
establecer cuántos amigos personales necesitan a fin de tener una vida social
interesante. "Una vida en equilibrio" sería la frase más correcta para resumir
la vida de los líderes exitosos.
Basado en la experiencia como Consultor Empresarial que posee el autor de este espacio
en conversaciones con la mayoría de los líderes han hecho declaraciones al principio
como "yo no esperaba en convertirme en un gran líder; las promociones simplemente
llegaron". Sin embargo, cuando se les conoce mejor, admiten que siempre sintieron que
podrían llegar a la cima de cualquier organización en las que trabajaran. Muchos
investigadores acerca del tan trillado tema del liderazgo han considerado la siguiente
pregunta que va directamente al corazón de la cuestión: ¿Existe un gen del liderazgo?.