CONFIANZA Y CREDIBILIDAD
EN EL LIDERAZGO

"El miedo consume inmensa cantidad
de energía y aniquila a los seres humanos.
El miedo es lo que hoy paraliza las
fuerzas, que vamos a necesitar mañana,
para sobrevivir esa desgracia que tenemos"
P. Bosmans

En variados espacios anteriores de Gerencia en Acción, se ha hablado mucho acerca de las diferentes acepciones del liderazgo y por supuesto de las características de cada una de ellas. En algunas oportuniades se ha hecho referencia al tratadista C. Levicki y su famosa teoría: "El Gen del Liderazgo", haciendo énfasis en el código genético para una carrera de liderazgo de toda la vida, mencionando en el texto en referencia que existen las siguientes cromosomas del liderazgo: energía juvenil; prudencia valerosa; formas ganadoras; equilibrio, intuición; carácter moral y la del liderazgo en sí. Describiendo completamente las habilidades, rasgos, características y estilo de los líderes, además enumera las herramientas y los horizontes de tiempo, las mediciones y los medios para lograr ser un líder triunfador.

El autor de este espacio en su rol de facilitador de ciclos de aprendizaje en las organizaciones, así como también en las cátedras de postgrado, los participantes de dichas actividades siempre manifiestan su inquietud acerca de la tradicional pregunta. ¿Los líderes nacen o se hacen? La respuesta más frecuente a esta inquietud es la siguiente: se debe nacer con un conjunto de características genéticas, que crearan la materia prima, a partir de la cual será posible desarrollar el liderazgo. Esta situación se asemeja al eterno debate entre naturaleza y desarrollo, que todavía a esta del siglo XXI no ha tenido una respuesta satisfactoria. Pero desde el punto de vista del liderazgo tiene una importancia fundamental, por cuanto las organizaciones y/o instituciones crecerán hasta el tamaño del potencial de liderazgo de su máximo líder. Pero esta realidad contrasta con los denominados "líderes estratégicos" y con los "líderes nominales", siendo estos últimos las personas que llegan a la cúspide pero que no deberían estar allí; pero lo que hay que aceptar es que ellos "saben cómo verse bien". En la gran mayoría de las veces tienen un sentido exagerado de sus propias habilidades, Creen tener derecho a estar "en la cima" y harán todo lo que sea necesario para permanecer allí, descubriéndose que tienen habilidades políticas muy distintivas, las necesitaron para llegar allí sin ningún talento del liderazgo. Otra de las características donde predomina un "líder nominal" es que la mayoría de los actores y actrices de esos escenarios han percibido lo que son: personas que carecen de habilidades de liderazgo, pero nunca se lo dicen y por medio de la adulancia engrandecen más a estos seudos líderes.

Otra de las grandes diferencias en los entornos de los "líderes estratégicos" y los "líderes nominales" es la construcción de dos elementos fundamentales en el liderazgo, como son la: "LA CREDIBILIDAD" Y "LA CONFIANZA". Independientemente del tipo de seguidores, éstos quieren líderes que sean creíbles y en quién ellos puedan confiar. Ahora bien, desde el punto de vista de liderazgo: ¿Qué significan estos dos términos? De acuerdo con los resultados de los estudios acerca de este apasionante tema, el elemento más predominante de la credibilidad es la honestidad, constituyéndose como la característica número uno de los líderes admirados, es necesaria e indispensable para un liderazgo exitoso. Cuando la gente sigue a alguien por su propia voluntad, bien sea en una batalla o en el mundo empresarial, lo sigue debido a que dicha persona es digna de confianza. La otra verdad desde el punto de vista del liderazgo triunfante, es que además de ser honestos, los líderes con credibilidad son competentes e inspiradores, soportado por un estilo comunicacional eficiente para transmitir confianza y entusiasmo; por su parte los seguidores conceptúan la CREDIBILIDAD del líder en términos de su honestidad, competencia y habilidad de inspirar. LA CONFIANZA marcha en forma paralela con la credibilidad y, frecuentemente ambos términos se utilizan de manera indistinta.

El autor S. P. Robbins define LA CONFIANZA de la siguiente forma: "como una creencia en la integridad, el carácter y la habilidad de un líder" Agregando dicho autor que cuando los seguidores confían en un líder, están dispuestos a ser vulnerables a las acciones de éste debido a que confían en que no abusará de sus derechos e intereses. Estudios recientes acerca de la confianza en el líder, han identificado las siguientes cinco dimensiones que fundamentan el concepto de confianza: a) Integridad: honestidad y veracidad; b) Competencia: conocimientos y habilidades técnicas e interpersonales; c) Consistencia: confiabilidad, predecibilidad y buen juicio al manejar situaciones; d) Lealtad: voluntad para proteger y dar la cara por una persona y e) Apertura: voluntad de compartir ideas e información libremente.

Tendente a darle veracidad y confiabilidad a los resultados de las investigaciones sobre la credibilidad, los mismos indican que la integridad y la competencia son las habilidades claves que una persona debe desarrollar para brindar confianza. La integridad fue clasificada con el valor más alto debido a que si no existe un "carácter moral" y la "honestidad básica", el resto de las dimensiones de confianza mencionadas en el párrafo anterior no tienen ningún significado. Y, por otra parte la alta ponderación de la honestidad como una característica que identifica a los líderes admirados reafirma la importancia de la credibilidad y la confianza de la efectividad del liderazgo. Los líderes exitosos para brindar confianza aplican las siguientes técnicas: 1º) practican la apertura; 2º) son justos; 3º) hablan de sus sentimientos y emociones; 4º) siempre dicen la verdad; 5) demuestran mucha consistencia; 6º) cumplen sus promesas; 7º) mantienen la confianza y 9º) demuestran la competencia.