ALGUNOS RASGOS DEL PERFIL
DE UN GERENTE II (*)
Esta es la segunda y última parte de esta
información que se comenzó la semana pasada. A continuación los otros rasgos del perfil
de un gerente:
DOTES DE MANDO
Es evidente que quien está al frente de un equipo
humano y tiene que dirigirlo -tal como sucede en la empresa- ha de saber mandar. Esto no
admite discusión alguna. Luego el Gerente deberá tener dotes de mando, aptitudes para
hacerlo. Y decisión interna para ello.
Cómo sea ese mando ya es otra cuestión. Desde el
mando puramente autoritario, de jerarquía y organigrama, hasta el mando netamente diluido
en unas prácticas de autocontrol y autodominio del empleado, hay un largo trecho. Un buen
equilibrio sería aquél que combina adecuadamente el "orden y mando" con
"la comprensión". En este caben diversas figuras, pero el Gerente no puede
tener miedo al mando ni huir de él cuando se hace necesario.
CAPACIDAD DE TRABAJO
La capacidad de trabajo podemos entenderla como la
posibilidad de pasar muchas horas trabajando, con intensidad alta, la necesidad de largas
sesiones de trabajo en equipo con colaboradores, de negociación con clientes o
proveedores, de análisis de problema de la empresa, por poner unos breves ejemplos.
Requiere constancia, "aguante" físico y
mental, paciencia y perseverancia en la tarea que se tiene entre manos. Es una capacidad
necesaria para soportar la dura lucha que, con frecuencia, ha de librar un Gerente cada
mañana y cada atardecer, con frecuencia solo -al final- ante su problema y su necesidad
de concebir y adoptar decisiones.
ESPÍRITU DE LUCHA
Un Gerente ha de ser un luchador. Un gladiador en
medio del circo, repleto de leones. La vida de la empresa es cada vez más dura y
exigente. La competencia entre empresas y negocios, con frecuencia salpicada de trampas,
zancadillas y mucha agresividad, hace que haya que salir a la palestra del mercado y de la
sociedad a ganar la batalla de cada día.
No son tiempos de gentes medrosas, ni timoratas. No
sirven los que tienen miedo y vacilan en los momentos decisorios empresariales o se quedan
clavados en la rutina de cada día, siempre más cómoda que ir por todas y pelear en el
mercado de la empresa.
PERSEVERANCIA Y CONSTANCIA
Ya las hemos mencionado antes como componentes
básicos de un perfil gerencial. Sin esa perseverancia renovada de cada mañana, ni esa
constancia de la brega ante todas las dificultades - que seguro aparecerán en el
horizonte de la empresa- no es posible la mayor parte de lo señalado hasta aquí.
FORTALEZA MENTAL Y FÍSICA
Quien no está ni se siente fuerte por dentro y por
fuera; es decir, en su mente, en su psiquis y en su cuerpo, lleva un fuerte lastre para
dirigir bien la nave de la empresa. Y con frecuencia, andará a bandazos.
La fortaleza mental y física se tiene, pero
también se adquiere y se mantiene. Esto lo saben bien aquellos Gerentes o directivos que
organizan su vida con base en dedicar un "algo" de su tiempo a este aspecto de
la conservación de un buen nivel mental y físico.
CAPACIDAD DE LIDERAZGO
Este aspecto es quizás el que está más de moda en
estos momentos. Los gurús de la vida de la empresa, casi siempre con nombre en inglés y
residencia en los EEUU, han descubierto el valor del liderazgo en las organizaciones. Algo
que siempre ha sido absolutamente obvio.
No cabe ser un Gerente -perdurando en el puesto- sin
capacidad de liderazgo. Los empleados de la empresa necesitan al "patrón" de la
embarcación que es la empresa, requieren que alguien les guíe con sentido hacia alguna
parte.
INTEGRIDAD MORAL Y ÉTICA
Quizás sea este uno de los puntos más discutidos
en esta cuestión que nos ocupa. Es posible que buenos Gerentes que lean hasta aquí,
dejen de estar de acuerdo en este punto. Parece como si la integridad moral y la ética ya
fuesen cuestiones de otra galaxia, poco terrenas en el siglo XXI.
Nuestra opinión es que no es así. El que no tiene
o no actúa con integridad y ética en su vida profesional o al frente de sus negocios,
busca el beneficio de su empresa y el alcanzar sus objetivos como sea, a costa de lo que
sea, sin barrera.
ESPÍRITU CRÍTICO
Hemos dejado para el final esta faceta tan
importante en la vida y en el mundo moderno. El Gerente debe de tener espíritu crítico.
Ha de ser capaz de no dejarse llevar por la corriente, de no tragarse "ruedas de
molino". Ha de saber discernir entre toda la información que le llega, aquélla que
es fiable de la que no lo es. La que le interesa de aquélla que es irrelevante o no
sirve. Y esto es una actitud y una aptitud tan válidas a la hora de una reunión de
trabajo con sus colaboradores como ante la lectura de la prensa o el ver la TV.
Sólo con espíritu crítico es posible una
concepción y adopción acertada y fundamentada de decisiones. Y esto es tarea diaria de
un Gerente. Forjar y adoptar decisiones que la empresa requiere que sean acertadas.
De todo lo anterior pudiera concluirse en que el
Gerente ha de ser una especie de super-hombre. Y esto es una verdad a medias. De un lado,
no se requiere dar el 100 por 100 en todas las capacidades y aptitudes reseñadas. Eso
sería imposible. De otro, cuanto más y mejor se detenten todas o parte de ellas, mejor
preparado se estará para el ejercicio de un puesto gerencial.
Se habrá ya reparado que nada hemos indicado nada
acerca de la titulación académica, la formación profesional o la experiencia del
Gerente. Y así es. Se debe a que ésa es otra dimensión. Estos componentes curriculares
de un Gerente, sin duda ayudan, son herramienta válida. Pero la cuestión primordial es
que sin esa serie de capacidades que hemos comentado, formando parte del perfil personal
en mayor o menor medida, es más difícil triunfar como Gerente
(*) Este material fue bajado de la página: www.gerenteweb.com; pero se ofrece con pequeñas
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