ESTILO DE GESTIONAR LOS CONTRATIEMPOS

"Los líderes siempre deben tratar
de ser cautelosos. En cualquier
momento de su carrera, sin importar
lo que hagan, tienen la obligación
consigo mismos y con los demás
de tratar de pronosticar la forma
en que estos últimos perciben
sus acciones"
C. Levicki

 

A lo largo de su existencia, las personas sufren una infinidad de problemas o de contratiempos –desviaciones de la norma establecida–; a veces como consecuencia de los estilos conductuales de sus semejantes; y -en ocasiones muy significativas- por falta de capacidad propia.

En algunas oportunidades, es simplemente la característica de los eventos naturales lo que trabaja en contra de cualquier persona durante un tiempo específico. En consecuencia, es necesario estar listo para empezar de nuevo, bien sea en inquirir percepciones estratégicas o para intuir las últimas circunstancias económicas, sociales y políticas para la concepción y adopción de decisiones.

El autor de este espacio tuvo la oportunidad -en sus estudios de pregrado- de haber conocido al profesor más inteligente. Éste tenía como hábito asistir a conferencias, especialmente las que desarrollaban temas sobre áreas de investigación nueva. Para él era muy placentero y provechoso sentarse en los asientos finales del auditorio, con el resto de sus colegas o de sus discípulos, por cuanto fijaba conocimientos nuevos y frescos, además que tenía un efecto muy estimulador para el conferencista, así como también para el factor humano que estaba a su cargo. Si este gran profesor podía empezar de nuevo a aprender cosas, todos los demás se manifestaba el efecto de esa gran motivación para mantener diligentemente la humildad en relación a su tendencia de darse importancia y de mantener actualizados sus conocimientos. Sin lugar a dudas, era: ¡un gran líder muy exitoso y casi nunca se mostraba conflictivo!

Otra de las estrategias para evitar inconvenientes es nunca aceptar un cargo más complejo, hasta no estar preparado para ello. La exposición a puestos y responsabilidades (tanto de la administración pública, como la privada) para los cuales el líder no se ha instruido, razón por la cual ignora el "know how" (saber cómo hacer) y –por ende- no está capacitado para desempeñarse con destreza, supone el peligro de quebrar el espíritu ético y el carácter moral que siempre debe resguardar. Si el líder dilapida estas competencias: ¡estará irremediablemente perdido y será siempre una fuente de problemas!

Un líder exitoso y que aprende a evitar los contratiempos, debe comprender que, por lo general, las competencias necesarias para ser asertivo y triunfador son genéricas y pueden aprovecharse en diferentes escenarios: cada vez más a medida que va madurando y aumenta los conocimientos y experiencia. Esto significa que para llegar a la cima de cualquier nación, institución u organización, se requiere de una planificación y desarrollo de carrera debidamente estructurada. Tal carrera debe construirse con base en puestos distintos, no solamente en la organización actual, sino en otras; se requiere probar suerte en diferentes escenarios públicos y/o privados. Sin temor a equivocaciones, los programas de planificación y desarrollo de carrera son una exigencia muy envolvente y comprometedora para las personas que están dentro de ellos, por cuanto -a medida que se vaya ascendiendo en la escalera- se descubren nuevas destrezas y habilidades, revelándose –a la vez- que las mismas son un conjunto de herramientas de propósitos múltiples que puede implementarse en diferentes contextos.

De acuerdo a la experiencia como Consultor Empresarial del autor de este espacio, se han reafirmado varias observaciones personales que pudieran ser significativas para las organizaciones. La mayoría de los líderes exitosos tienen una inteligencia emocional, por encima del promedio: rara vez –si es que alguna– se permiten excesos con algún tipo de droga. Como pueden controlar ese aspecto, es inteligente no perder la paciencia: ¡nunca!. Por cuanto excepcionalmente, el temperamento (la porción innata de la personalidad) es una herramienta útil; aun cuando –para muchos líderes inmaduros– parece ser apropiado, es un instrumento más contundente que agudo para la eficacia del liderazgo. ¿Razones? Porque es difícil predecir la respuesta personal que alguien exhibirá ante la ira.

El liderazgo es una opción profesional disponible para aquéllos que poseen condiciones innatas de líder. Todo líder tiene un horizonte óptimo de tiempo en el cual debe desarrollarse para que su ascenso y carrera logren la madurez deseada; en consecuencia, debe administrar su carrera desde el principio, que alimenten cuidadosamente sus habilidades, que desarrolle una vida profesional de alta calidad y vivir siempre de acuerdo con valores de base ética.

¡SI EL LÍDER NECESITA PARECER ENOJADO Y FUERA DE SUS CABALES, DEBE HACERLO EN CIRCUNSTANCIAS ESTRICTAMENTE CONTROLADAS!