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LA UNIVERSIDAD DEBE SER UNA
INSTITUCIÓN DE APRENDIZAJE, NO POLÍTICA.
"Se entiende por organización
universitaria
el conjunto interdependiente de estructuras
mediante las cuales la institución busca
cumplir propósitos que, no siendo propiamente
académicos, son necesarios para que los fines
de esta naturaleza se realicen."
R. González B.
En esta semana la máxima casa de
estudio del estado Carabobo la Universidad de Carabobo, finalizará un proceso electoral
traumático, por todas las causas que los electores de dicha institución superior conocen
muy bien. Los grupos "políticos", no académicos; que siempre han convivido en
los últimos tiempos en ese escenario de aprendizaje, se han enfrentado en todos los
terrenos, utilizando palabras, expresiones y frases que dejan mucho que desear del nivel
cultural que debe tener la Universidad. La imagen institucional de dicha casa de estudio
en su área de influencia -sociedad civil y el sector empleador- está muy deteriorada,
como consecuencia del estilo de actuación de los actores principales de la organización
en referencia. Sin lugar a dudas el ámbito universitario está expresado por un verdadero
laberinto, nada fácil y bastante alejado de lo que debería ser la misión universitaria,
como es: ¡GARANTIZAR UN PRODUCTO FINAL -EGRESADOS- ALTAMENTE COMPETITIVOS Y QUE TENGAN
UN VALOR DE MERCADO MUNDIAL!. Por los intereses políticos cada día más, se descuida
esta noble y obligatoria misión. Este estilo de actuación de los "dirigentes"
universitarios ha traído como consecuencia, que es muy difícil transitar por los
laberintos de esos escenarios sin conseguir obstáculos, que en una gran mayoría son
imposibles de superar, solamente desde el punto de vista académico. Pareciera ser que la
UC de acuerdo a las vivencias está en un callejón que, aparentemente no tiene salida en
un futuro corto, debido a que algunos de los que aspiran ocupar los máximos niveles
estratégicos de dicha institución, quieren copiar el estilo de dirección reinante en
las últimas décadas. Con excepción de algunos de ellos.
En este proceso, los electores comprometidos con la
academia universitaria deben encontrar los mejores candidatos aspirantes, para garantizar
el cambio de timón que muchos miembros de la comunidad universitaria quieren. Ser una
institución de alto prestigio -como fue en sus inicios- basada fundamentalmente en
procesos de aprendizaje de alta calidad y todo el personal -docente, administrativo,
obrero y estudiantes- altamente identificado con la institución, debido a un concepto de
pertenencia y de honestidad de alto nivel.
La Universidad de Carabobo, como fue señalado en
párrafos anteriores; en las últimas décadas sus "lideres" la han administrado
como una organización en donde existen "parcelas" administradas como sistemas
políticos. En donde los intereses de los partidos políticos han prevalecido y, como
consecuencia de esta realidad se presentan muchos conflictos y sobre todo mucho poder en
pocas personas. Se pretende proyectar que se vive en una institución
"democrática". Cualquier miembro de una comunidad democrática es teóricamente
libre de mantener sus propias opiniones, adoptar sus propias decisiones y ser tratado como
igual. Pero con este estilo de gerencia universitaria, a un alto porcentaje de los
miembros de dicha institución le son negados los derechos más importantes de la vida
democrática. Si no se comulga con algunas de las autoridades -léase de la dirección
superior, decanos o directores- se pretende que se cierre la boca, que debe hacer lo que
le dicen estos "líderes", y que debe someterse absolutamente a las normas de su
superior inmediato. En caso contrario pertenece al "otro" bando. ¡ESTA ES LA
UNIVERSIDAD QUE HAY QUE CAMBIAR!.
Tal vez la situación descrita anteriormente es
un caso extremo. No en todos los escenarios de la UC se caracterizan por tan atrincheradas
relaciones entre "líderes" y "seguidores", o por normas tan
dictatoriales. Pero si existe mucho de eso.
La UNESCO desde su creación hace 50 años, ha
sumido el compromiso de promover la educación superior y la investigación. En los
inicios de un nuevo siglo y de un milenio, se puede ser testigo del extraordinario
desarrollo de la enseñanza superior y comprender cada vez mejor su importancia vital para
el desarrollo económico y social. Ese debe ser el nuevo paradigma de las autoridades
que resulten electas en estos comicios. Pero la educación superior venezolana se
encuentra en crisis, en todos los niveles. El número de alumnos aumenta en las
instituciones públicas, pero la financiación pública disminuye y la otra verdad es que
cada día aumenta la distancia ya enorme que separa a países desarrollados y países en
desarrollo en materia de enseñanza e investigación. Se precisa una nueva visión de la
educación superior que entrelace las demandas de universalidad de la educación superior
y el imperativo de una mayor pertinencia para responder a las expectativas de la sociedad
de su área de influencia. Esta visión enfatiza los principios de libertad académica y
autonomía institucional e insiste al mismo tiempo en la necesidad de responder ante la
sociedad.
Las nuevas autoridades de la UC deben estar
conscientes de la importancia entre las relaciones de la institución y el mundo del
trabajo, las cuales están determinadas por dos tendencias paralelas. Por un lado, la
enseñanza superior tiende a transformarse en sistema de escolarización de masas a medida
que las economías modernas pasan a utilizar de modo más intensivo el conocimiento y
necesitan, por lo tanto mas graduados del subsistema superior, que constituyan una "fuerza
de trabajo intelectual". Por el otro lado los graduandos han de aceptar la
necesidad de tener empleos que se transforman, de actualizar sus conocimientos y de
adquirir nuevos conocimientos especializados. La otra verdad es que el mundo del trabajo
está experimentando una transformación radical, y gran parte de los conocimientos
específicos que adquieren los estudiantes durante su formación inicial pierden
rápidamente actualidad. Esta nueva situación del mundo del trabajo tiene una incidencia
directa en los objetivos de la instrucción y la capacitación de la educación superior.
En consecuencia se deben elegir las nuevas
autoridades que garanticen un proceso de transformación radical en sus procesos de
aprendizaje y que realmente la Universidad de Carabobo, cambie para bien de todos, en una:
¡ORGANIZACIÓN INTELIGENTE DE APRENDIZAJE!
Todos los comprometidos en este proceso eleccionario
deben cumplir con dicho deber. La Universidad lo necesita.
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