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¿POR QUÉ EL PERSONAL NO HACE LO
QUE SE SUPONE QUE DEBE HACER?
"La evaluación es el examen
de las cualidades de los
recursos humanos, pertinentes
a la realización de trabajos disponibles"
S.C. Serto
La gestión fundamental de las unidades
organizativas de recursos humanos se podría ubicar en seis grandes áreas: 1º) Admisión
de Personal (reclutamiento y selección); 2º) Aplicación de Personas (diseño de cargos
y evaluación de desempeño); 3º) Compensación de Personas (remuneración, beneficios y
servicios); 4º) Desarrollo de Personas (entrenamiento, cambios y comunicaciones); 5º)
Mantenimiento de Personas (disciplina, higiene, seguridad, calidad de vida y relaciones
con los sindicatos), y 6º) Monitoreo de Personas (banco de datos y sistema de
información gerencial). Con los cambios que han ocurrido en las organizaciones y los
nuevos perfiles humanos de competencia, donde se ha pasado vertiginosamente de un trabajo
eminentemente físico a una labor totalmente intelectual, han reclamado que los
profesionales y especialistas produzcan grandes transformaciones paradigmáticas en sus
responsabilidades, por cuanto -como se ha afirmado en espacios anteriores- se ha pasado de
administrar gente a la administración de talento, y no todas las universidades tienen
suficientes conocimientos como para garantizar un aprendizaje orientado hacia esa
necesidad.
Basado en estas nuevas realidades, las personas que dentro de las organizaciones tienen la
responsabilidad de administrar talento, continuamente se hacen la siguiente pregunta:
¿Por qué el personal no hace lo que se supone que debe hacer, o hace algo que no
debería hacer? Tratando de responder esta difícil inquietud, se recomienda el siguiente
proceso de preparación dividido en dos fases: 1ra) Investigar las razones por las cuales
se está produciendo una realización insatisfactoria. Esta fase se denomina
"diagnóstico previo a la preparación", y 2da) La entrevista personal, dirigida
por un experto en comportamiento humano para obtener el compromiso de la modificación de
actuación del personal.
Al analizar las causas del porqué los trabajadores no hacen lo que tienen que hacer, que
es la primera fase de este proceso, se ha determinado que los gerentes y/o supervisores
cometen muchos errores al momento de indicar las medidas correctivas a los problemas de
rendimiento insatisfactorio de sus más cercanos seguidores, la más frecuente es la
dirección errónea que toman sus intentos correctivos, por cuanto se concentran en los
síntomas en vez de las causas del problema. Como un aspecto interesante de esta anomalía
está que la misma persiste cuando se trata de gente, y es muy poco probable que se cometa
este tipo de errores cuando se trate de recursos de tecnología dura. En dicho
diagnóstico se ha llegado a la conclusión de que la razón de la falta es debido a que
el seguidor no sabe cómo ejecutar su trabajo. Pero ¿por qué no sabe ejecutar su
trabajo? Porque su gerente y/o supervisor inmediato no lo ha instruido.
En los ciclos de aprendizaje de Desarrollo Supervisorio y Gerencial, en donde el productor
de este espacio ha actuado como facilitador, he percibido una extraña contradicción de
parte de los participantes a la pregunta: "¿Por qué los trabajadores no hacen lo
que deben hacer?", los participantes normalmente han respondido de la siguiente
forma: "Porque no saben cuál es el objetivo de su cargo o porque no saben por qué
tienen que hacer tal cosa o porque no saben cómo hacerlo", y posteriormente, cuando
se discuten en detalles dichas causas para cada seguidor en particular, manifiestan que
son causas de tipo personal, características personales de ese trabajador en particular y
que las mismas están fuera de su control. Sin lugar a dudas que una de las razones
principales por las que los gerentes y supervisores no son eficaces en la solución de
problemas de actuación de los trabajadores es debida a que las soluciones que aportan no
están directamente relacionadas con el problema en sí.
La primera fase de este proceso, denominado "diagnóstico previo a la
preparación", tiene como objetivo fundamental identificar no solamente el problema,
sino también la verdadera causa del mismo. Cuando los gerentes y/o supervisores dicen que
desean mejorar la actuación se refieren a mejorar los resultados; quieren que el
resultado del rendimiento mejore. Quieren mejores resultados. Cuando en el pasado
prevalecía el trabajo físico sobre el intelectual, era muy fácil determinar la causa
del rendimiento insatisfactorio, pero hoy en día con la administración del talento se
hace más complejo y las personas que tienen la responsabilidad de justipreciar el
rendimiento de sus colaboradores deben aplicar otros conocimientos y técnicas.
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