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EL FACTOR HUMANO RECLAMA:
UN TRATAMIENTO PERSONAL E INDIVIDUALIZADO
"Las personas son quienes planean,
organizan, dirigen y controlan las
empresas para que funcionen y operen.
¡Sin personas no existe organización!"
J. Toscano
El estudio del comportamiento humano
tiene mucha importancia por cuanto las sociedades que están ubicadas en el primer nivel
de desarrollo cada día están más conscientes de que de la calidad de su población
depende la consecución de los logros a corto, mediano y largo plazo y que esa visión
garantiza el éxito y la sobrevivencia y el poderío económico. Con esa nueva realidad.
los dirigentes de estas naciones tratan a sus pobladores, primero que nada como personas;
en consecuencia, valorizan continuamente su personalidad e individualidad, sus
aspiraciones, valores, actitudes, motivaciones y objetivos personales, garantizando por
medio de planes de desarrollo humano, como son la educación, salud, vivienda, un trato
igual y genérico que endose el "bienestar" individual y colectivo, a través de
un proceso de evaluación integral y objetiva de las habilidades, capacidades,
experiencias y conocimientos, que brinden oportunidades de crecimiento, no solamente
personal, sino también laboral y social. Los dirigentes de estos países están muy
claros que las personas constituyen la unidad básica de dichas sociedades. Este nuevo
enfoque se ha visto reflejado en las corporaciones mundiales exitosas y le ha dado un
lugar privilegiado al factor humano. Ya no se habla de "recursos", por cuanto es
imposible aplicarle a la gente, la connotación de esa frase, debido a que las condiciones
individuales no pueden ser administradas -en el mejor sentido de la palabra-, debido a que
es imposible: ahorrarlo, gastarlo o guardalo. Las personas en este mundo globalizado de
una gran competitividad reclaman que deben ser tratadas como personas. ¡Es decir un
tratamiento personal e individualizado, importante y necesario!
Este nuevo enfoque ha traído como
consecuencia, sobre todo en el ámbito organizacional, que el "activo
intangible" tiene que estar contabilizado y por eso las normas internacionales de los
informes contables están incluyendo este componente como algo indispensable en dichos
documentos y se le asigna un peso muy específico.
Esos países que están ubicados en el "primer
mundo" están muy claros que la única vía para garantizar el desarrollo personal
exitoso es por medio de los sistemas educativos de calidad, en donde la relación:
"facilitador-participante" sea cada día más homogénea y apegada a las grandes
transformaciones mundiales, cuya meta fundamental es: educar para un trabajo de
excelencia, basada en altos principios y valores ciudadanos, que enriquezcan el desarrollo
y supremacía de ellos en esta aldea.
Las personas, por medio de los procesos y sistemas
educativos desarrollan y reafirman sus competencias más importantes -y están conscientes
en esto- para poder ofrecer a las sociedades y organizaciones en donde actúan sus
servicios tales como: trabajo, esfuerzo, compromiso, habilidades y dedican a esto el
tiempo que sea necesario para garantizar contribuciones de excelencia que ayuden al éxito
social y organizacional. Mientras que estos dos entes últimos para satisfacer las
necesidades fundamentales de las personas ofrecen ante todo: "el bienestar de
la ciudadanía y de sus trabajadores"; garantizan escenarios donde reine la
seguridad, donde existan infinitas oportunidades de empleo, donde se dispensen
extraordinarios servicios de salud, con una remuneración altamente competitiva a nivel
globalizado, con sistemas de educación y de capacitación de una calidad sobresaliente.
Con estos componentes de los escenarios sociales y organizacionales, las personas tienen
una expectativa que su participación satisfaga sus necesidades básicas. Tendente al
logro de este objetivo fundamental, un alto porcentaje de las personas, está dispuesto a
incurrir en ciertos esfuerzos por cuanto esperan que la satisfacción de sus necesidades
primarias sean satisfechas al máximo, evaluando constantemente el logro de las mismas,
mediante sus sistemas de valores y principios, que en todo momento deberían estar
alineados con su nación o con su organización.
Tanto en al ámbito social como organizacional,
siempre existe una relación de intercambio entre las personas y los contextos en donde
actúan; la manera como satisfacer los propósitos personales incide sobre la percepción
de la relación, que podrá ser satisfactoria para los miembros de esas comunidades en la
medida que las recompensas recibidas estén por encima de los niveles de exigencias.
Existe un axioma en el mundo organizacional, traído de la sociedad: "las personas
ingresan en las organizaciones cuando el nivel de sus expectativas individuales sea
superior a sus esfuerzos". Los procesos de frustración se deben a que las personas
piensan que sus esfuerzos personales sobrepasan las satisfacciones que obtienen y, por
supuesto, estarán dispuestas a dejar la organización o residenciarse en otras naciones,
si le es posible. En contraposición de esta coyuntura, las organizaciones por su parte,
esperan que la contribución de cada persona sobre pase los costos de tener personas en la
organización; es decir, en otras palabras, la organización espera que las personas
contribuyan con más de lo que ella les brinda. Estos escenarios en los ámbitos sociales
de los países industrializados es totalmente diferente, estos estados le ofrecen mucho
más bienestar a su habitantes que los esfuerzos que ellos pueden dar. Mientras que en los
países en vías de desarrollo el nivel de frustración es cada día más crítico, por
cuanto en los últimos años, ha aumentado considerablemente la pobreza crítica y las
pocas posibilidades de hémelos sanos y satisfactorios, además que la calidad de los
sistemas educativos deja mucho que desear.
Se requiere, sin lugar a dudas, un desarrollo
humano sustentable a través de un trato personal e individualizado, tanto a nivel social,
como organizacional. |
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